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Vallejo critica a Iglesia por desdén a animale

El escritor mexicano, Fernando Vallejo, aseguró para ELUNIVERSAL que asistirá a la marcha del 22 de mayo en el Distrito Federal por los derechos de los animales.

Autor de “La Virgen de los Sicarios”, “La puta de Babilonia” y “El desbarrancadero”, por la cual ganó el Premio Rómulo Gallegos en 2003, escribió lo siguiente para los lectores de Crónicas Animales.

¿Cómo ve la situación de los animales en México?
–El mismo desastre que en todas partes. El conjunto de la humanidad no respeta ni quiere a los animales: ni aquí, ni en España, ni en Japón, ni en Suecia… Y cuando digo animales me refiero a los de sistema nervioso complejo y muy en especial a los que el hombre domesticó, como son los perros, los caballos, los cerdos, las vacas… Que sienten el hambre, la sed, el dolor, el miedo, como nosotros, y que tenemos que empezar a ver como nuestro prójimo, nuestro otro prójimo distinto a los demás hombres.

Nuestra sociedad, presidida en Latinoamérica por la Iglesia católica, nos pone desde que nacemos una venda moral en los ojos que nos impide verlos como tales.

¿Por qué no se impulsa desde la Iglesia el respeto a los animales?
–Porque Cristo no los vio. No hay una sola palabra suya de amor por los animales en los Evangelios. ¿Qué podemos esperar del Papa, de los obispos, de los curas, si al fundador de su religión no le dio el alma para verlos? “Serpientes, raza de víboras”, insulta Cristo a los fariseos. Y de Herodes dice: “Id y decidle a ese zorro que yo predico y hago milagros”. ¡El Hijo de Dios insultando con nombres de animales como cualquier Fidel Castro!

¿Algún animal le ha dado una lección en su vida?
–Los perros. De amor y de lealtad. Y yo también los amo y nunca los he de traicionar.

¿Piensa asistir a la marcha que se va a realizar el sábado a las 11 de la mañana saliendo del Ángel en la ciudad de México?
–Sí, allí estaré.

Fuente

Jesucristo: Un revolucionario

A más de dos mil años de tradición cristiana, uno de los acontecimientos más celosamente guardados por la Iglesia Católica, es el contenido, la traducción y la interpretación de uno de los más impresionantes hallazgos del siglo XX: Los rollos del Mar Muerto.

En 1947 un grupo de niños encontró una serie de pergaminos conservados con una sustancia que los protegía de la corrosión, depositadas dentro de vasijas que se hallaban escondidas en las cuevas de las formaciones rocosas, que se alzan en las inmediaciones del Mar Muerto en Palestina (actual territorio de Israel) Los citados rollos están escritos en lenguas y dialectos de los antiguos tiempos entre el siglo II A.C. y el I D.C.

Es decir contemporáneos con la vida pasión y muerte de Cristo. No es un secreto, incluso la Iglesia jamás lo ha negado, que los propios Evangelios del Nuevo Testamento se escribieron muchos años después de la muerte de Cristo.

Por lo que los manuscritos del Mar Muerto, pasan a tener capital importancia por tratarse de los únicos documentos escritos contemporáneamente a los hechos de la vida de Jesús y los tiempos inmediatos anteriores y posteriores a su muerte, durante la ocupación romana en Palestina.

Luego de pasar a varias manos de mercaderes, los importantes documentos, llegaron al poder de prelados y especialistas en teología y estudios bíblicos, no sólo de la Iglesia Católica sino de las autoridades religiosas judías. Una Comisión Internacional controlada por el Vaticano, a través de la Biblioteca de estudios bíblicos de Jerusalem procedió a estudiarlos y recién en 1991 (casi 50 años después) pudieron ser estudiados por otros investigadores según sostienen quienes cuestionan a la citada Comisión, ya que según estos, estuvieron secuestrados desde su descubrimiento entre 1947 y 1953

Lo novedoso no es que hayan existido teorías alternativas al dogma cristiano, religiones que contradigan sus postulados o principios. De hecho en materia de historia de las religiones y de la propia cristiandad, se acumulan veinte centurias de controversias, cismas, enfrentamientos y evolución doctrinaria.

Lo auténticamente explosivo, según estudiosos del tema, radicaría en que los manuscritos, de indudable valor histórico y religioso, fueron escritos en tiempo del mismísimo Jesús, y echarían por tierra con mucho de lo que hasta hoy la Iglesia Católica y la Cristiandad sostuvo como absoluta verdad.

LA HISTORIA OFICIAL y los manuscritos del Mar Muerto

Dos polémicas habrían dado comienzo con la aparición de los rollos: La existencia de un Cristo histórico, por un lado y por otro lado La verdadera actividad y pensamiento de Jesús: ¿Fue Jesucristo un guerrillero?

Según la obra “Bloodline of de Holly Grail” (El Linaje del Santo Grial), de Lawrence Gardner y Bárbara Thie-ring (traducción del sitio), las sucesivas traducciones y correcciones que la Iglesia efectuó a los evangelios en los primeros tiempos de la Iglesia, modificaron textos y recopilaciones de relatos transmitidos en forma oral, y escritos por personas que no fueron protagonistas ni contemporáneos de los hechos sagrados que hoy la tradición venera. Así lo expresa el texto que reproducimos a continuación de la obra citada cuyo subtítulo es más que elocuente:

La Vida de Jesús de Acuerdo a los Rollos del Mar Muerto

Existe mucha gente que ha sospechado del cristianismo, pero muy poca ha sido lo suficientemente curiosa para ahondar en la historia real de esta religión, que en realidad no es otra cosa que una adquisición accionaria estratégica que Roma utilizó como una herramienta de control. Casi todos saben que la Biblia ha sido editada a través de los siglos, pero pocos conocen exactamente lo que le ha sido quitado o agregado.

Luego de la revuelta judía en Jerusalén durante el primer siglo después de Cristo, los guerreros romanos habían destruido todos los documentos relacionados con el legado Davidiano de la familia de Jesús…

Sin embargo, la destrucción distaba mucho de ser total, siendo retenidos documentos relevantes por los herederos de Jesús, quienes llevaron la herencia Mesiánica desde el Cercano Oriente hacia Occidente. Como lo confirmara la Historia eclesiástica de Eusebio (el Obispo de Caesara del siglo 4to.), estos herederos fueron llamados los “Desposyni”.

De ellos era el legado de la Casa Real de Judah, un linaje dinástico que aún hoy existe. A través de los siglos, una conspiración continua de la Iglesia y el gobierno, ha prevalecido en contra de la herencia Mesiánica. Esta conspiración se agudizó cuando la Roma imperial desvió el curso de la Cristiandad hacia un ideal alternativo, situación que ha continuado hasta nuestros días.

Cuando los israelitas regresaron desde Babilonia a Jerusalén, los primeros cinco libros de Moisés fueron compaginados dentro de la Torá. El resto del Antiguo Testamento fue, sin embargo, mantenido en forma separada. Por varios siglos, éste fue considerado con varios grados de veneración y recelo pero, con el tiempo, los libros de los Profetas llegaron a ser especialmente significantes para estabilizar el patrimonio judío.

La principal razón que daba lugar a la vacilación fue que, aunque los judíos entendían ser los elegidos de Dios, Jehová no los había tratado muy amablemente. Este era para ellos su señor tribal todopoderoso, y le había prometido al patriarca Abraham exaltar su raza por sobre las otras. Y aun así, con todo eso, ellos sólo habían enfrentado guerras, hambruna, deportación y cautiverio.

Para contrarrestar el creciente desencantamiento de la nación, los Libros de los Profetas reforzaron la promesa de Jehová anunciando la llegada del mesías, un rey ungido o un sacerdote quien serviría al pueblo conduciéndolo hacia la salvación.

La profecía fue suficiente para asegurar la reconstrucción del Templo de Salomón y el Muro de Jerusalén, pero no apareció ningún salvador. El Antiguo Testamento concluye en este punto en el siglo IV A.C. Entretanto, el linaje de David continuaba aunque no reinaba en forma activa. Entonces, la historia soberana comenzó cuando el heredero revolucionario de Judá pasó audazmente a dominio público. El era Jesús, el Rey de jure de Jerusalem.

El alzamiento del año 168 A.E.C. en el cual la casta sacerdotal de Hasmonaem Macabeos adquirió importancia, fue provocado en buena parte por la acción del Rey Antiochus IV Epifanio, de Siria, quien le había impuesto a la comunidad judía un sistema de veneración griega.

Más tarde, los macabeos volvieron a consagrar el Templo pero, así como los judíos fueron exitosos contra Antiochus, el daño social interno había sido hecho, pues había sido necesario luchar durante el Sabat.

Un núcleo de devotos judíos ultra-estrictos conocidos como los Hasidim (los pios) se opusieron vehementemente a esto y cuando la triunfante Casa de los Macabeos tomó control y estableció su propio Rey y Sumo Sacerdote en Jerusalén; los Hasidim no sólo anunciaron su oposición, sino que marcharon en masa fuera de la ciudad con el fin de establecer su propia comunidad, una comunidad pura en las cercanías del Desierto de Qumran. Las obras de construcción comenzaron alrededor del año 130 A.C.

Fuente: “La Dinastía del Santo Grial”

Es precisamente en Qumran donde se escribieron los manuscritos hoy conocidos como los rollos del Mar Muerto, cuyas revelaciones según algunos estudiosos, cuestionarían principios dogmáticos de la Iglesia Católica y el cristianismo.

Razón por la cual el Vaticano según autores no vinculados a la investigación confesional, habría prohibido el libre acceso a sus contenidos para ser estudiados e interpretados por científicos y académicos que no estén bajo el control de la Iglesia.

Eduardo Del Río, un investigador que publicó un trabajo de investigación, bajo el título “Cristo de Carne y hueso”, es la fuente en la que se basa una polémica establecida a partir del año 2000, con motivo del segundo milenio del cristianismo donde en un Foro de Discusión académica que circuló por la red se vuelve a debatir sobre los dogmas de la Iglesia y la verdadera historia a través de la interpretación y citas sobre documentos, entre otros los manuscritos del Mar muerto, y los rollos escritos por la secta de los esenios de Qumran.

¿FUE JESUCRISTO UN  GUERRILLERO?

Otra cuestión que ha sacado a la luz la Historia y puesto más en duda el Nuevo Testamento, es el hecho de que los romanos sólo crucificaban a delincuentes políticos. Desde la época del nacimiento de Jesús, hasta la destrucción final de Jerusalem, hubo docenas de levantamientos contra los romanos. Todos los jefes de esos levantamientos eran llamados “Cristos” por sus secuaces, y todos acabaron crucificados por los romanos.

“Cristo” es la palabra griega que corresponde a la hebrea “mesías”: “el que viene a salvar”. Por ello y otros puntos, ha crecido en los últimos años la certeza de que Jesús fue en realidad un rebelde, un guerrillero que se levantó contra la dominación romana, y que los primeros cristianos, para no sufrir persecuciones, como “subversivos” contra Roma, crearon la leyenda de la personalidad “divina” y no-violenta de Jesús, nombrándolo “mesías”.

No hay que olvidar que el Evangelio fue escrito en ROMA, cuando la persecución contra los hebreos era peor y que los apóstoles salieron huyendo de Israel por cuestiones POLÍTICAS (todos murieron ejecutados por andar alborotando gente).

Un teólogo suizo, Oscar Cullman, acaba de publicar (1972 aprox.) “Jesús y los revolucionarios”, donde demuestra que Jesús era miembro de los zelotas, un partido político ultra-nacionalista que luchaba por la independencia judía.

Esta teoría ha venido siendo corroborada por los fabulosos descubrimientos de los “Rollos del Mar Muerto” a partir de 1947. Se trata de cientos de pergaminos que se hallaban escondidos en cuevas, todos escritos entre los siglos II antes de Cristo y I después de Cristo. Es decir, son de la época más interesante en relación a la Historia de Cristo.

Tanto los rabinos como los jesuitas encargados de traducirlos han sido acusados de demorar la publicación de esos rollos. La razón de la demora es que su contenido es explosivo. Del examen de algunos manuscritos se desprende un cambio radical: que Cristo SÍ era un guerrillero.

O mejor dicho, un revolucionario

O mejor dicho, un revolucionario

La mayoría de los rollos hablan de un personaje histórico, jefe gnóstico que se alzó contra los romanos, fue martirizado y crucificado, y que luego se apareció a sus fieles. Las ideas y frases de ese “Maestro de justicia” coinciden casi por completo con las palabras de Jesucristo.

Aunque en los manuscritos ya conocidos no se menciona a Jesús, sí se habla de un grupo de “nazarenos” y de un tal judas de Gamala, llamado “El galileo”, que operó contra los romanos por el siglo 1 D.C. y que murió crucificado.

Al margen de los Rollos del Mar Muerto los expertos han descubierto que, en las primeras ediciones del Evangelio, a San Pedro se le menciona siempre como “Simón el Zelota”. Esa denominación desapareció en las ediciones posteriores hechas por Roma.

La inquietud en el Vaticano es muy grande por lo que significaban los Rollos del Mar Muerto y el Papa ha ordenado (1972 aprox.) silencio absoluto sobre los manuscritos que están en sus manos. Por fortuna, gran parte de los Rollos quedaron en manos de científicos judíos y no católicos, y su pronta traducción y publicación dirá mucho sobre el verdadero Cristo.
Fuente: Del Río, Eduardo. RIUS. Cristo de Carne y Hueso. Editorial Posada. México. 1972.pp.63-66.

Los famosos rollos o manuscritos del Mar Muerto analizados, por otra parte, por muchos estudiosos que han tomado la tarea como una investigación científica, desechando preconceptos impuestos por dogma religioso alguno, lejos de perjudicar a la imagen histórica o del Jesús histórico, para ser más precisos, hacen mucho más interesante su prédica cuando se corrobora que su mensaje hacia los gentiles, contradiciendo a la ortodoxia farisea de la época, es una estrategia que amplía la base de sustentación para la lucha contra la dominación romana. A este punto se refiere concretamente “La dinastía del Santo Grial” cuando refiere:

Simon Mago (o Zebedee) era la cabeza de los Magos Manasseh occidentales, una casta de filósofos samaritanos que apoyaban la legitimidad de Jesús. Simón fue un empedernido defensor de la guerra contra Roma. Como Apóstol de Jesús, fue el más prominente en términos de status social. También fue un entusiasta comandante zelote, a menudo llamado Simon Zelote.

Los Zelotes eran guerreros que militaban por la libertad de la zona y empecinados en vengarse de los romanos. Para las autoridades romanas, sin embargo, los Zelotes eran simplemente lestai (bandidos).

Otro líder nacionalista de clase alta y de renombre fue Judas, jefe de los Escribas. Los Manuscritos del Mar Muerto fueron creados bajo su tutela y de la de su predecesor, Judas de Galilea, fundador del movimiento Zelote.

El Apóstol Judas fue la cabeza tribal de la Manasseh oriental y caudillo de Qumran. Los romanos tenían un sobrenombre para él: Judas Sicarius (una sica era una daga curvada para ser aun más letal). La forma griega de este sobrenombre era Sicariote, la cual pasó a ser, previa corrupción, “Iscariote”. Judas era segundo en grado de superiores con respecto a Simón.

Esta revelaciones en lo que respecta a las interpretaciones que deben tener en cuenta la modificación de determinados vocablos cuando son traducidos o transmitidos en forma de tradición oral a una o más lenguas, de culturas a veces, muy diferentes, no revelan sino la importancia de los documentos escritos en Qumran y hallados  en las inmediaciones del Mar Muerto.

Uno de los detalles que más llaman la atención es que, para muchos investigadores, la Iglesia debería destacar a los manuscritos como sagrados, en tanto y en cuanto narran la historia en los que fueron los tiempos y los escenarios reales de la fundación de la cristiandad.

Entre las obras citadas el análisis más minucioso y profundo sobre los rollos del Mar Muerto lo constituyen la citada “Bloodline of de Holy Grail” (El Linaje del Santo Grial), y la obra deMichael BAIGENT y Richard LEIGH, El Escándalo de los Rollos del Mar Muerto.

Las Revelaciones que hacen temblar al Vaticano. Colección “Enigmas del Cristianismo”, ed. Martínez Roca, 1992.

Ambas aportan revelaciones que producirían un cambio revolucionario en el dogma hasta hoy sostenido y es justamente la citada en este informe en el primer párrafo, la que traduce una serie de vocablos que dan a la historia bíblica un cambio esencial en cuanto a lo que se ha enseñado por siglos respecto del origen dinástico de Jesús, su vida, su lucha y sus enseñanzas. (En la revista Calabazas, una publicación literaria que comenzará a publicarse el mes entrante se reproducirá el total de la trascripción para una mayor comprensión de los argumentos científicos de la obra).

La Polémica por demás extensa continúa con los avatares de la comisión de estudio, controlada por el Vaticano, que hasta hoy sigue manteniendo un misterioso silencio sobre los rollos del Mar Muerto.

Origen del Estado artificial de Israel

La Tierra Santa es el asentamiento de tres religiones fundamentales

La Tierra Santa es el asentamiento de tres religiones fundamentales

“Hace poco más de un siglo, los judíos se consideraban judíos sólo porque compartían una religión común. A principios del siglo XX, dice, los judíos sionistas pusieron esta idea en entredicho y empezaron a crear una historia nacional en la que se inventaron que los judíos existían como pueblo separado de su religión.

Shlomo Sand afirma que la idea de una nación judía –cuya necesidad de un lugar seguro en donde vivir se utilizó originalmente con el fin de justificar la fundación del Estado de Israel- es un mito inventado hace poco más de un siglo.

Este historiador, catedrático de Historia Europea en la Universidad de Tel Aviv, llevó a cabo una amplia investigación histórica y arqueológica en apoyo no sólo de esta alegación, sino de otras tesis igual de controvertidas.

Historiador isreli

Historiador isrelí

“No me educaron en el sionismo, pero al igual que los demás israelíes yo daba por descontado que los judíos eran un pueblo que había vivido en Judea y que fue expulsado al exilio por los romanos el año 70 d.C.

“Pero una vez que empecé a buscar pruebas, descubrí que los reinos de David y Salomón eran puras leyendas.

“Lo mismo pasó con el exilio. De hecho, la judeidad no puede explicarse sin el exilio. Pero cuando empecé a buscar libros de historia que me describiesen los pormenores de dicho exilio, no pude encontrar ninguno. Ni uno solo.

“La razón es que los romanos no exiliaron a nadie. De hecho, los judíos en Palestina eran mayoritariamente campesinos y todos los indicios sugieren que se quedaron en sus tierras.”

Por el contrario, Sand cree que una teoría alternativa es mucho más plausible: el exilio fue un mito promovido por los primeros cristianos para atraer judíos a la nueva fe.

Los cristianos querían que las generaciones posteriores de judíos creyesen que sus antepasados habían sido exiliados como un castigo de Dios.”

Entonces, si no hubo exilio, ¿cómo es que tantos judíos terminaron dispersos por el mundo antes de que el moderno Estado de Israel empezase a animarlos a “regresar”?

Sand dice que en los siglos que precedieron y siguieron a la era cristiana, el judaísmo fue una religión proselitista, que buscaba desesperadamente conversos. “La literatura romana de la época menciona este hecho”.

Los judíos viajaban a otras regiones a la búsqueda de conversos, particularmente en el Yemen y entre las tribus bereberes del norte de África. Siglos después, el pueblo del reino de Kazar, situado en lo que hoy es el sur de Rusia, se convirtió de forma masiva al judaísmo y esa fue la génesis de los judíos asquenazíes de la Europa central y oriental.

La politóloga Susana Kahlil explica:

Sand pone de manifiesto el extraño estado de rechazo en que viven inmersos la mayoría de los israelíes, a pesar de que los periódicos han dedicado muchas páginas en fechas recientes al descubrimiento de la capital del reino de Kazar en las cercanías del Mar Caspio.

Ynet, el sitio web del periódico israelí más popular, Yedioth Ahronoth, publicó la historia con grandes titulares: “Arqueólogos rusos descubren la capital judía desaparecida desde tiempos inmemoriales”. Sin embargo, a ninguno de los periódicos, añade, se le ocurrió que este hallazgo pudiese contradecir el discurso oficial de la historia judía.

La argumentación de Sand pide a gritos una pregunta adicional, como él mismo señala: Si la mayoría de los judíos nunca se movió de la Tierra Santa, ¿qué fue de ellos?

Veamos un clip en donde se trata de explicar este fenómeno:

“En las escuelas israelíes no se enseña, desde luego, pero la mayoría de los líderes sionistas iniciales, incluido David Ben Gurion [el primer primer ministro israelí] creían que los palestinos eran los descendientes de los judíos originales de la región. Creían que los judíos se habían convertido más tarde al Islam.”

Sand atribuye la reticencia de sus colegas a unirse a él a que muchos de ellos reconocen implícitamente que todo el edificio de la “Historia Judía” que se enseña en las universidades israelíes es tan inestable como un castillo de naipes.

El problema de enseñar historia en Israel, añade, se inició con una decisión de 1930, mediante la cual se separaba la historia en dos disciplinas:

Historia General e Historia Judía. Se asumió que la historia judía necesitaba su propio campo de estudio porque la experiencia judía estaba considerada como algo único.

“No existen departamentos judíos de política o de sociología en las universidades. Sólo la historia se enseña de esta manera, lo cual ha permitido que los especialistas en Historia Judía vivan en un mundo muy insular y conservador, ajeno a los modernos desarrollos de investigación histórica.

“En Israel se me ha criticado que escriba sobre la Historia Judía cuando mi especialidad es la Historia Europea. Pero un libro como éste necesitaba a un historiador que sea familiar con los métodos habituales de investigación histórica que se utilizan en las universidades del resto del mundo.”

El escritor y periodista inglés Jonathan Cook vive en Nazaret (Israel). Es el autor del libro Sangre y Religión: desenmascarando el estado judío y democrático, publicado por Pluto Press y disponible en USA en University Michigan Press.

Su página web es www.jkcook.net.

Fuente

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La música oculta en La última cena de Leonardo Da Vinci

 La última cena

Giovanni Pala, músico italiano publica un nuevo libro para explicar el “código” oculto en la famosa y controversial pintura.

Se informó que el nuevo libro de Pala, titulado “La Música Celata” (quiere decir: La música oculta), fue publicado el día 9 en Italia. En este libro, el autor explica cómo descifrar el “código de notas”: En primer lugar, él hizo pentagrama sobre la pintura y, más tarde, descubrió que al tomar los panes y las manos de los personajes en el cuadro por notas, uno podría obtener un libro de música. Lo más importante es: Hay que seguir la costumbre de Da Vinci de escribir de la derecha a la izquierda.

De acuerdo con los valores de tiempo de los compases y las notas revelados por algunas “pistas” en la pintura, Pala dio a conocer una pieza musical de 40 segundos. Pala manifestó que sería mejor ejecutarla con un órgano, principal instrumento musical de la música de iglesia durante los tiempos de Da Vinci. “Parece un ‘Requiem’ para interpretar el sufrimiento y fallecimiento de Jesús,” dijo Pala. (Pueblo en Línea)
12/11/2007

Jesús fue esenio: Benedicto XVI

Benedicto XVI

Según el nuevo libro de Benedicto XVI, aunque no lo escribiera sólo el apóstol Juan, sí incluye sus recuerdos y testimonios junto a Jesús.

El teólogo Joseph Ratzinger está viendo como se vende su libro “Jesús de Nazareth” en librerías de todo el mundo. Hemos seleccionado unos fragmentos a modo de ejemplo de lo que se puede encontrar en él. Un tema que trata es ¿quién escribió el Evangelio de Juan? ¿Y las Cartas de Juan? ¿Son el mismo San Juan Apóstol y “Juan el Presbítero”? ¿Estuvo con Jesús el autor, cuenta cosas que “vio y toco”? Ratzinger explica lo que los últimos estudios están confirmando.

¿Quién es Juan? ¿Cuántos Juanes hay?

¿Quién es el autor de este Evangelio? ¿Cuál es su fiabilidad histórica?

Intentemos aproximarnos a la primera pregunta. El mismo Evangelio, en el relato de la pasión, hace una afirmación clara al respecto. Se cuenta que uno de los soldados le traspasó a Jesús el costado con una lanza «y al punto salió sangre y agua». Y después vienen unas palabras decisivas: «El que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero, y él sabe que dice verdad, para que también vosotros creáis» (Jn 19, 35).

El Evangelio afirma que se remonta a un testigo ocular, y está claro que este testigo ocular es precisamente aquel discípulo del que antes se cuenta que estaba junto a la cruz, el discípulo al que Jesús tanto quería (cf. 19, 26). En Jn 21, 24 se menciona nuevamente a este discípulo como autor del Evangelio. Su figura aparece además en Jn 13, 23; 20, 2-10; 21, 7 y tal vez también en/» 1, 35.40; 18, 15-16.

En el relato del lavatorio de los pies, estas afirmaciones sobre el origen externo del Evangelio se profundizan hasta convertirse en una alusión a su fuente interna. Allí se dice que, durante la Cena, este discípulo estaba sentado al lado de Jesús y, «apoyándose en el pecho de Jesús» (13, 25), preguntó quién era el traidor. Estas palabras están formuladas en un paralelismo intencionado con el final del Prólogo de Juan, donde se dice sobre Jesús: «A Dios nadie lo ha visto jamás: El Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer» (1, 18). Como Jesús, el Hijo, conoce el misterio del Padre porque descansa en su corazón, de la misma manera el evangelista, por decirlo así, adquiere también su conocimiento del corazón de Jesús, al apoyarse en su pecho.

Pero entonces ¿quién es este discípulo? El Evangelio nunca lo identifica directamente con el nombre. Confrontando la vocación de Pedro y la elección de los otros discípulos, el texto nos guía a la figura de Juan Zebedeo, pero no lo indica explícitamente. Es obvio que mantiene el secreto a propósito. Es cierto que el Apocalipsis menciona expresamente a Juan como su autor (cf. 1, 1.4), pero a pesar de la estrecha relación entre el Apocalipsis, el Evangelio y las Cartas, queda abierta la pregunta de si el autor es el mismo. […]

Desde Ireneo de Lyon (t c. 202), la tradición de la Iglesia reconoce unánimemente a Juan, el Zebedeo, como el discípulo predilecto y el autor del Evangelio. Esto se ajusta a los indicios de identificación del Evangelio que, en cualquier caso, remiten a un apóstol y compañero de camino de Jesús desde el bautismo en el Jordán hasta la Ultima Cena, la cruz y la resurrección. Ver noticia

La verdad y la Serpiente del Jardín del Edén

El testimonio de la verdad cuenta la historia del jardín de Eden del punto de vista de la serpiente! Aquí la serpiente, se presenta en literatura gnóstica, como el principio de la sabiduría divina. Convence a Adán y a Eva para que participen de conocimiento mientras que “el Señor” los amenaza con la muerte, intentando celosamente evitar que logren conocimiento, y los expulsa del Paraíso cuando alcanzan ese conocimiento que debía permanecer en secreto.
Otro texto misterioso titulado el Trueno, Mente perfecta, ofrece un poema extraordinario hablado en la voz de una energía divina femenina:

Para mí soy el primer y durar. Soy honrado y despreciado.
Soy la puta y la santa.
Soy la esposa y el virginal….
Soy el estéril, y muchos son sus hijos….
Soy el silencio que es incomprensible….
Soy la elocución de mi nombre.

¿Por qué eran estos textos gnósticos enterrados y por qué han seguido siendo virtualmente desconocidos por casi 2.000 años?

Su supresión como documentos prohibidos, y su entierro en el acantilado en la biblioteca de Nag Hammadi, resulta como parte de una lucha crítica en la formación del cristianismo temprano. Los textos de Nag Hammadi y otros que circularon al principio de la era cristiana, fueron denunciados como herejes por los cristianos ortodoxos en el medio del segundo siglo.

Hemos sabido que muchos seguidores tempranos de Cristo fueron condenados por otros cristianos como herejes, pero casi todo lo que sabíamos sobre estos documentos, vinieron de lo que escribieron sus opositores para atacarlos.

El Obispo Irenaeus, que supervisó la iglesia en Lyon, C. 180, escribió cinco volúmenes, titulados la destrucción y el derrocamiento del conocimiento falso supuesto, que comienzan con su promesa de disponer de las opiniones los que estuvieron enseñando herejía (evangelios gnósticos) para demostrar que es absurdo y contrario a la verdad con sus declaraciones: “Hago esto de modo que se pueda rechazar a todos esos quiénes están transmitiendo estos falsos “conocimientos” y para evitar tal abismo de la locura y de la blasfemia contra Cristo”.

Fuentes de Misterios y Revelaciones

1)I Ching, El libro de los Cambios.

Traducción e Interpretacion de Richard Wilheim del Chino al alemán. Traducido al inglés por la Dra. Helena Jacobi de Hoffman. 2da. Edición corregida y aumentada. 1976. Editorial Cuatro Vientos, Lo Bernechea, Santiago 10, Chile.

2) Enciclopedia Cunningham de la Magia de los cristales, las gemas y los metales.

Autor: Scott Cunnigham. Traducido al castellano por Alejandra Vassallo. 1992, Editorial Mirach, S.A. Madrid, España.

3) El Evangelio de Judas.

Edición Especial de National Geographic Society en español. Editorial Televisa, S.A. 2006.

3) La Santa Biblia.

Versión castellana deL Ilmo. Sr. Félix Torres Amat. Con introducciones y revisión de la Revista católica de El Paso, Texas. Editorial “Revista Católica”, El Paso, Texas, EE.UU. 1939.

4) La Kabbalah. Filosofía esotérica de la Humanidad

Autor: Rafael Alvisa. Edición en Castellano. Editorial Kier S.A. Buenos Aires, Argentina.

5) El Evangelio perdido

http://www.nationalgeographic.com/lostgospel/index.html

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