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Jesucristo: Un revolucionario

A más de dos mil años de tradición cristiana, uno de los acontecimientos más celosamente guardados por la Iglesia Católica, es el contenido, la traducción y la interpretación de uno de los más impresionantes hallazgos del siglo XX: Los rollos del Mar Muerto.

En 1947 un grupo de niños encontró una serie de pergaminos conservados con una sustancia que los protegía de la corrosión, depositadas dentro de vasijas que se hallaban escondidas en las cuevas de las formaciones rocosas, que se alzan en las inmediaciones del Mar Muerto en Palestina (actual territorio de Israel) Los citados rollos están escritos en lenguas y dialectos de los antiguos tiempos entre el siglo II A.C. y el I D.C.

Es decir contemporáneos con la vida pasión y muerte de Cristo. No es un secreto, incluso la Iglesia jamás lo ha negado, que los propios Evangelios del Nuevo Testamento se escribieron muchos años después de la muerte de Cristo.

Por lo que los manuscritos del Mar Muerto, pasan a tener capital importancia por tratarse de los únicos documentos escritos contemporáneamente a los hechos de la vida de Jesús y los tiempos inmediatos anteriores y posteriores a su muerte, durante la ocupación romana en Palestina.

Luego de pasar a varias manos de mercaderes, los importantes documentos, llegaron al poder de prelados y especialistas en teología y estudios bíblicos, no sólo de la Iglesia Católica sino de las autoridades religiosas judías. Una Comisión Internacional controlada por el Vaticano, a través de la Biblioteca de estudios bíblicos de Jerusalem procedió a estudiarlos y recién en 1991 (casi 50 años después) pudieron ser estudiados por otros investigadores según sostienen quienes cuestionan a la citada Comisión, ya que según estos, estuvieron secuestrados desde su descubrimiento entre 1947 y 1953

Lo novedoso no es que hayan existido teorías alternativas al dogma cristiano, religiones que contradigan sus postulados o principios. De hecho en materia de historia de las religiones y de la propia cristiandad, se acumulan veinte centurias de controversias, cismas, enfrentamientos y evolución doctrinaria.

Lo auténticamente explosivo, según estudiosos del tema, radicaría en que los manuscritos, de indudable valor histórico y religioso, fueron escritos en tiempo del mismísimo Jesús, y echarían por tierra con mucho de lo que hasta hoy la Iglesia Católica y la Cristiandad sostuvo como absoluta verdad.

LA HISTORIA OFICIAL y los manuscritos del Mar Muerto

Dos polémicas habrían dado comienzo con la aparición de los rollos: La existencia de un Cristo histórico, por un lado y por otro lado La verdadera actividad y pensamiento de Jesús: ¿Fue Jesucristo un guerrillero?

Según la obra “Bloodline of de Holly Grail” (El Linaje del Santo Grial), de Lawrence Gardner y Bárbara Thie-ring (traducción del sitio), las sucesivas traducciones y correcciones que la Iglesia efectuó a los evangelios en los primeros tiempos de la Iglesia, modificaron textos y recopilaciones de relatos transmitidos en forma oral, y escritos por personas que no fueron protagonistas ni contemporáneos de los hechos sagrados que hoy la tradición venera. Así lo expresa el texto que reproducimos a continuación de la obra citada cuyo subtítulo es más que elocuente:

La Vida de Jesús de Acuerdo a los Rollos del Mar Muerto

Existe mucha gente que ha sospechado del cristianismo, pero muy poca ha sido lo suficientemente curiosa para ahondar en la historia real de esta religión, que en realidad no es otra cosa que una adquisición accionaria estratégica que Roma utilizó como una herramienta de control. Casi todos saben que la Biblia ha sido editada a través de los siglos, pero pocos conocen exactamente lo que le ha sido quitado o agregado.

Luego de la revuelta judía en Jerusalén durante el primer siglo después de Cristo, los guerreros romanos habían destruido todos los documentos relacionados con el legado Davidiano de la familia de Jesús…

Sin embargo, la destrucción distaba mucho de ser total, siendo retenidos documentos relevantes por los herederos de Jesús, quienes llevaron la herencia Mesiánica desde el Cercano Oriente hacia Occidente. Como lo confirmara la Historia eclesiástica de Eusebio (el Obispo de Caesara del siglo 4to.), estos herederos fueron llamados los “Desposyni”.

De ellos era el legado de la Casa Real de Judah, un linaje dinástico que aún hoy existe. A través de los siglos, una conspiración continua de la Iglesia y el gobierno, ha prevalecido en contra de la herencia Mesiánica. Esta conspiración se agudizó cuando la Roma imperial desvió el curso de la Cristiandad hacia un ideal alternativo, situación que ha continuado hasta nuestros días.

Cuando los israelitas regresaron desde Babilonia a Jerusalén, los primeros cinco libros de Moisés fueron compaginados dentro de la Torá. El resto del Antiguo Testamento fue, sin embargo, mantenido en forma separada. Por varios siglos, éste fue considerado con varios grados de veneración y recelo pero, con el tiempo, los libros de los Profetas llegaron a ser especialmente significantes para estabilizar el patrimonio judío.

La principal razón que daba lugar a la vacilación fue que, aunque los judíos entendían ser los elegidos de Dios, Jehová no los había tratado muy amablemente. Este era para ellos su señor tribal todopoderoso, y le había prometido al patriarca Abraham exaltar su raza por sobre las otras. Y aun así, con todo eso, ellos sólo habían enfrentado guerras, hambruna, deportación y cautiverio.

Para contrarrestar el creciente desencantamiento de la nación, los Libros de los Profetas reforzaron la promesa de Jehová anunciando la llegada del mesías, un rey ungido o un sacerdote quien serviría al pueblo conduciéndolo hacia la salvación.

La profecía fue suficiente para asegurar la reconstrucción del Templo de Salomón y el Muro de Jerusalén, pero no apareció ningún salvador. El Antiguo Testamento concluye en este punto en el siglo IV A.C. Entretanto, el linaje de David continuaba aunque no reinaba en forma activa. Entonces, la historia soberana comenzó cuando el heredero revolucionario de Judá pasó audazmente a dominio público. El era Jesús, el Rey de jure de Jerusalem.

El alzamiento del año 168 A.E.C. en el cual la casta sacerdotal de Hasmonaem Macabeos adquirió importancia, fue provocado en buena parte por la acción del Rey Antiochus IV Epifanio, de Siria, quien le había impuesto a la comunidad judía un sistema de veneración griega.

Más tarde, los macabeos volvieron a consagrar el Templo pero, así como los judíos fueron exitosos contra Antiochus, el daño social interno había sido hecho, pues había sido necesario luchar durante el Sabat.

Un núcleo de devotos judíos ultra-estrictos conocidos como los Hasidim (los pios) se opusieron vehementemente a esto y cuando la triunfante Casa de los Macabeos tomó control y estableció su propio Rey y Sumo Sacerdote en Jerusalén; los Hasidim no sólo anunciaron su oposición, sino que marcharon en masa fuera de la ciudad con el fin de establecer su propia comunidad, una comunidad pura en las cercanías del Desierto de Qumran. Las obras de construcción comenzaron alrededor del año 130 A.C.

Fuente: “La Dinastía del Santo Grial”

Es precisamente en Qumran donde se escribieron los manuscritos hoy conocidos como los rollos del Mar Muerto, cuyas revelaciones según algunos estudiosos, cuestionarían principios dogmáticos de la Iglesia Católica y el cristianismo.

Razón por la cual el Vaticano según autores no vinculados a la investigación confesional, habría prohibido el libre acceso a sus contenidos para ser estudiados e interpretados por científicos y académicos que no estén bajo el control de la Iglesia.

Eduardo Del Río, un investigador que publicó un trabajo de investigación, bajo el título “Cristo de Carne y hueso”, es la fuente en la que se basa una polémica establecida a partir del año 2000, con motivo del segundo milenio del cristianismo donde en un Foro de Discusión académica que circuló por la red se vuelve a debatir sobre los dogmas de la Iglesia y la verdadera historia a través de la interpretación y citas sobre documentos, entre otros los manuscritos del Mar muerto, y los rollos escritos por la secta de los esenios de Qumran.

¿FUE JESUCRISTO UN  GUERRILLERO?

Otra cuestión que ha sacado a la luz la Historia y puesto más en duda el Nuevo Testamento, es el hecho de que los romanos sólo crucificaban a delincuentes políticos. Desde la época del nacimiento de Jesús, hasta la destrucción final de Jerusalem, hubo docenas de levantamientos contra los romanos. Todos los jefes de esos levantamientos eran llamados “Cristos” por sus secuaces, y todos acabaron crucificados por los romanos.

“Cristo” es la palabra griega que corresponde a la hebrea “mesías”: “el que viene a salvar”. Por ello y otros puntos, ha crecido en los últimos años la certeza de que Jesús fue en realidad un rebelde, un guerrillero que se levantó contra la dominación romana, y que los primeros cristianos, para no sufrir persecuciones, como “subversivos” contra Roma, crearon la leyenda de la personalidad “divina” y no-violenta de Jesús, nombrándolo “mesías”.

No hay que olvidar que el Evangelio fue escrito en ROMA, cuando la persecución contra los hebreos era peor y que los apóstoles salieron huyendo de Israel por cuestiones POLÍTICAS (todos murieron ejecutados por andar alborotando gente).

Un teólogo suizo, Oscar Cullman, acaba de publicar (1972 aprox.) “Jesús y los revolucionarios”, donde demuestra que Jesús era miembro de los zelotas, un partido político ultra-nacionalista que luchaba por la independencia judía.

Esta teoría ha venido siendo corroborada por los fabulosos descubrimientos de los “Rollos del Mar Muerto” a partir de 1947. Se trata de cientos de pergaminos que se hallaban escondidos en cuevas, todos escritos entre los siglos II antes de Cristo y I después de Cristo. Es decir, son de la época más interesante en relación a la Historia de Cristo.

Tanto los rabinos como los jesuitas encargados de traducirlos han sido acusados de demorar la publicación de esos rollos. La razón de la demora es que su contenido es explosivo. Del examen de algunos manuscritos se desprende un cambio radical: que Cristo SÍ era un guerrillero.

O mejor dicho, un revolucionario

O mejor dicho, un revolucionario

La mayoría de los rollos hablan de un personaje histórico, jefe gnóstico que se alzó contra los romanos, fue martirizado y crucificado, y que luego se apareció a sus fieles. Las ideas y frases de ese “Maestro de justicia” coinciden casi por completo con las palabras de Jesucristo.

Aunque en los manuscritos ya conocidos no se menciona a Jesús, sí se habla de un grupo de “nazarenos” y de un tal judas de Gamala, llamado “El galileo”, que operó contra los romanos por el siglo 1 D.C. y que murió crucificado.

Al margen de los Rollos del Mar Muerto los expertos han descubierto que, en las primeras ediciones del Evangelio, a San Pedro se le menciona siempre como “Simón el Zelota”. Esa denominación desapareció en las ediciones posteriores hechas por Roma.

La inquietud en el Vaticano es muy grande por lo que significaban los Rollos del Mar Muerto y el Papa ha ordenado (1972 aprox.) silencio absoluto sobre los manuscritos que están en sus manos. Por fortuna, gran parte de los Rollos quedaron en manos de científicos judíos y no católicos, y su pronta traducción y publicación dirá mucho sobre el verdadero Cristo.
Fuente: Del Río, Eduardo. RIUS. Cristo de Carne y Hueso. Editorial Posada. México. 1972.pp.63-66.

Los famosos rollos o manuscritos del Mar Muerto analizados, por otra parte, por muchos estudiosos que han tomado la tarea como una investigación científica, desechando preconceptos impuestos por dogma religioso alguno, lejos de perjudicar a la imagen histórica o del Jesús histórico, para ser más precisos, hacen mucho más interesante su prédica cuando se corrobora que su mensaje hacia los gentiles, contradiciendo a la ortodoxia farisea de la época, es una estrategia que amplía la base de sustentación para la lucha contra la dominación romana. A este punto se refiere concretamente “La dinastía del Santo Grial” cuando refiere:

Simon Mago (o Zebedee) era la cabeza de los Magos Manasseh occidentales, una casta de filósofos samaritanos que apoyaban la legitimidad de Jesús. Simón fue un empedernido defensor de la guerra contra Roma. Como Apóstol de Jesús, fue el más prominente en términos de status social. También fue un entusiasta comandante zelote, a menudo llamado Simon Zelote.

Los Zelotes eran guerreros que militaban por la libertad de la zona y empecinados en vengarse de los romanos. Para las autoridades romanas, sin embargo, los Zelotes eran simplemente lestai (bandidos).

Otro líder nacionalista de clase alta y de renombre fue Judas, jefe de los Escribas. Los Manuscritos del Mar Muerto fueron creados bajo su tutela y de la de su predecesor, Judas de Galilea, fundador del movimiento Zelote.

El Apóstol Judas fue la cabeza tribal de la Manasseh oriental y caudillo de Qumran. Los romanos tenían un sobrenombre para él: Judas Sicarius (una sica era una daga curvada para ser aun más letal). La forma griega de este sobrenombre era Sicariote, la cual pasó a ser, previa corrupción, “Iscariote”. Judas era segundo en grado de superiores con respecto a Simón.

Esta revelaciones en lo que respecta a las interpretaciones que deben tener en cuenta la modificación de determinados vocablos cuando son traducidos o transmitidos en forma de tradición oral a una o más lenguas, de culturas a veces, muy diferentes, no revelan sino la importancia de los documentos escritos en Qumran y hallados  en las inmediaciones del Mar Muerto.

Uno de los detalles que más llaman la atención es que, para muchos investigadores, la Iglesia debería destacar a los manuscritos como sagrados, en tanto y en cuanto narran la historia en los que fueron los tiempos y los escenarios reales de la fundación de la cristiandad.

Entre las obras citadas el análisis más minucioso y profundo sobre los rollos del Mar Muerto lo constituyen la citada “Bloodline of de Holy Grail” (El Linaje del Santo Grial), y la obra deMichael BAIGENT y Richard LEIGH, El Escándalo de los Rollos del Mar Muerto.

Las Revelaciones que hacen temblar al Vaticano. Colección “Enigmas del Cristianismo”, ed. Martínez Roca, 1992.

Ambas aportan revelaciones que producirían un cambio revolucionario en el dogma hasta hoy sostenido y es justamente la citada en este informe en el primer párrafo, la que traduce una serie de vocablos que dan a la historia bíblica un cambio esencial en cuanto a lo que se ha enseñado por siglos respecto del origen dinástico de Jesús, su vida, su lucha y sus enseñanzas. (En la revista Calabazas, una publicación literaria que comenzará a publicarse el mes entrante se reproducirá el total de la trascripción para una mayor comprensión de los argumentos científicos de la obra).

La Polémica por demás extensa continúa con los avatares de la comisión de estudio, controlada por el Vaticano, que hasta hoy sigue manteniendo un misterioso silencio sobre los rollos del Mar Muerto.

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Los Reyes Magos sí existieron

Reyes Magos
En ocasiones algunos escépticos han usado la mención de los Magos de Oriente para mofarse de la Biblia y el recuento bíblico del nacimiento de Jesús alegando que los Magos no existieron y que sólo fueron fruto de la imaginación vívida de los escritores de los libros bíblicos en los que se mencionan. Pero… Los Magos de Oriente no son personajes creados por siglos de tradición cristiana. Su existencia, además de quedar bien testimoniada en el Evangelio, ahora es documentada por los descubrimientos arqueológicos.

Esta curiosa y extraordinaria revelación se encuentra contenida en una tablilla, en la que se han acuñado caracteres cuneiformes. Se trata de un auténtico documento astronómico y astrológico (entonces las dos disciplinas eran hermanas gemelas) que revela la existencia de una conjunción de Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis en el año 7 antes de Cristo.

Los Evangelios enmarcan el nacimiento de Jesús en tiempos del censo del imperio ordenado por César Augusto, cuando Quirino era gobernador de Siria, y en los últimos años del rey Herodes, quien falleció el mes de marzo del año 4 a.C. Para los historiadores, Jesús nació unos siete años antes del año «0». El evangelista Mateo (2, 2) pone en relación el evento de Belén con la aparición de una estrella particularmente luminosa en el cielo de Palestina. Y es precisamente en este momento en el que la tablilla de arcilla ofrece un testimonio particular.

Existen muchas hipótesis sobre la estrella que vieron los magos (“magoi” en griego era la palabra con que se denominaba a la casta de sacerdotes persas y babilonios que se dedicaban al estudio de la astronomía y de la astrología) y que les llevó a afrontar un viaje de unos mil kilómetros con el objetivo de rendir homenaje a un recién nacido.

El 17 de diciembre de 1603, Johannes Kepler, astrónomo y matemático de la corte del emperador Rodolfo II de Habsburgo, al observar con un modesto telescopio desde el castillo de Praga el acercamiento de Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis, se preguntó por primera vez si el Evangelio no se refería precisamente a ese mismo fenómeno. Hizo concienzudos cálculos hasta descubrir que una conjunción de este tipo tuvo lugar en el año 7 a.C. Recordó también que el famoso rabino y escritor Isaac Abravanel (1437-1508) había hablado de un influjo extraordinario atribuido por los astrólogos hebreos a aquel fenómeno: el Mesías tenía que aparecer durante una conjunción de Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis. Kepler habló en sus libros de su descubrimiento, pero la hipótesis cayó en el olvido perdida entre su inmenso legado astronómico.

Faltaba una demostración científica clara. Llegó en 1925, cuando el erudito alemán P. Schnabel descifró anotaciones neobabilonias de escritura cuneiforme acuñadas en una tabla encontrada entre las ruinas de un antiguo templo del sol, en la escuela de astrología de Sippar, antigua ciudad que se encontraba en la confluencia del Tigris y el Éufrates, a unos cien kilómetros al norte de Babilonia. La tablilla se encuentra ahora en el Museo estatal de Berlín.

Entre los numerosos datos de observación astronómica sobre los dos planetas, Schnabel encuentra en la tabla un dato sorprendente: la conjunción entre Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis tiene lugar en el año 7 a.C., en tres ocasiones, durante pocos meses: del 29 de mayo al 8 de junio; del 26 de septiembre al 6 de octubre; del 5 al 15 de diciembre. Además, según los cálculos matemáticos, esta triple conjunción se vio con gran claridad en la región del Mediterráneo.

Si este descubrimiento se identifica con la estrella de Navidad de la que habla el Evangelio de Mateo, el significado astrológico de las tres conjunciones hace sumamente verosímil la decisión de los Magos de emprender un largo viaje hasta Jerusalén para buscar al Mesías recién nacido. Según explica el prestigioso catedrático de fenomenología de la religión de la Pontificia Universidad Gregoriana, Giovanni Magnani, autor del libro «Jesús, constructor y maestro» («Gesú costruttore e maestro, Cittadella, Asís, 1997), «en la antigua astrología, Júpiter era considerado como la estrella del Príncipe del mundo y la constelación de Piscis como el signo del final de los tiempos. El planea Saturno era considerado en Oriente como la estrella de Palestina. Cuando Júpiter se encuentra con Saturno en la constelación de Piscis, significa que el Señor del final de los tiempos se aparecerá este año en Palestina. Con esta expectativa llegan los Magos a Jerusalén, según el Evangelio de Mateo 2,2». «¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle» preguntan los magos a los habitantes de Jerusalén y después a Herodes.

La triple conjunción de los dos planetas en la constelación de Piscis explica también la aparición y la desaparición de la estrella, dato confirmado por el Evangelio. La tercera conjunción de Júpiter y Saturno, unidos como si se tratara de un gran astro, tuvo lugar del 5 al 15 de diciembre. En el crepúsculo, la intensa luz podía verse al mirar hacia el Sur, de modo que los Magos de Oriente, al caminar de Jerusalén a Belén, la tenían en frente. La estrella parecía moverse, como explica el Evangelio, «delante de ellos» (Mt 2, 9).

En estos momentos, donde el descubrimiento de otro importantísimo artefacto arqueológico que prueba la existencia de personajes como José, el esposo de María, la madre de Jesús, además de uno de los hermanos carnales de Jesús – sí, nacido del vientre de María – esta reciente revelación sobre la realidad histórica de estos sucesos, nos deben hacer sentir a los Creyentes muy complacidos de que por fe hemos creído por tanto tiempo, pero ahora nuestra fe ha sido confirmada. ¡Gloria a Dios en lo alto!.  (Pastor Dawlin A. Ureña)

  Fuente

Jesús fue esenio: Benedicto XVI

Benedicto XVI

Según el nuevo libro de Benedicto XVI, aunque no lo escribiera sólo el apóstol Juan, sí incluye sus recuerdos y testimonios junto a Jesús.

El teólogo Joseph Ratzinger está viendo como se vende su libro “Jesús de Nazareth” en librerías de todo el mundo. Hemos seleccionado unos fragmentos a modo de ejemplo de lo que se puede encontrar en él. Un tema que trata es ¿quién escribió el Evangelio de Juan? ¿Y las Cartas de Juan? ¿Son el mismo San Juan Apóstol y “Juan el Presbítero”? ¿Estuvo con Jesús el autor, cuenta cosas que “vio y toco”? Ratzinger explica lo que los últimos estudios están confirmando.

¿Quién es Juan? ¿Cuántos Juanes hay?

¿Quién es el autor de este Evangelio? ¿Cuál es su fiabilidad histórica?

Intentemos aproximarnos a la primera pregunta. El mismo Evangelio, en el relato de la pasión, hace una afirmación clara al respecto. Se cuenta que uno de los soldados le traspasó a Jesús el costado con una lanza «y al punto salió sangre y agua». Y después vienen unas palabras decisivas: «El que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero, y él sabe que dice verdad, para que también vosotros creáis» (Jn 19, 35).

El Evangelio afirma que se remonta a un testigo ocular, y está claro que este testigo ocular es precisamente aquel discípulo del que antes se cuenta que estaba junto a la cruz, el discípulo al que Jesús tanto quería (cf. 19, 26). En Jn 21, 24 se menciona nuevamente a este discípulo como autor del Evangelio. Su figura aparece además en Jn 13, 23; 20, 2-10; 21, 7 y tal vez también en/» 1, 35.40; 18, 15-16.

En el relato del lavatorio de los pies, estas afirmaciones sobre el origen externo del Evangelio se profundizan hasta convertirse en una alusión a su fuente interna. Allí se dice que, durante la Cena, este discípulo estaba sentado al lado de Jesús y, «apoyándose en el pecho de Jesús» (13, 25), preguntó quién era el traidor. Estas palabras están formuladas en un paralelismo intencionado con el final del Prólogo de Juan, donde se dice sobre Jesús: «A Dios nadie lo ha visto jamás: El Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer» (1, 18). Como Jesús, el Hijo, conoce el misterio del Padre porque descansa en su corazón, de la misma manera el evangelista, por decirlo así, adquiere también su conocimiento del corazón de Jesús, al apoyarse en su pecho.

Pero entonces ¿quién es este discípulo? El Evangelio nunca lo identifica directamente con el nombre. Confrontando la vocación de Pedro y la elección de los otros discípulos, el texto nos guía a la figura de Juan Zebedeo, pero no lo indica explícitamente. Es obvio que mantiene el secreto a propósito. Es cierto que el Apocalipsis menciona expresamente a Juan como su autor (cf. 1, 1.4), pero a pesar de la estrecha relación entre el Apocalipsis, el Evangelio y las Cartas, queda abierta la pregunta de si el autor es el mismo. […]

Desde Ireneo de Lyon (t c. 202), la tradición de la Iglesia reconoce unánimemente a Juan, el Zebedeo, como el discípulo predilecto y el autor del Evangelio. Esto se ajusta a los indicios de identificación del Evangelio que, en cualquier caso, remiten a un apóstol y compañero de camino de Jesús desde el bautismo en el Jordán hasta la Ultima Cena, la cruz y la resurrección. Ver noticia

La verdad y la Serpiente del Jardín del Edén

El testimonio de la verdad cuenta la historia del jardín de Eden del punto de vista de la serpiente! Aquí la serpiente, se presenta en literatura gnóstica, como el principio de la sabiduría divina. Convence a Adán y a Eva para que participen de conocimiento mientras que “el Señor” los amenaza con la muerte, intentando celosamente evitar que logren conocimiento, y los expulsa del Paraíso cuando alcanzan ese conocimiento que debía permanecer en secreto.
Otro texto misterioso titulado el Trueno, Mente perfecta, ofrece un poema extraordinario hablado en la voz de una energía divina femenina:

Para mí soy el primer y durar. Soy honrado y despreciado.
Soy la puta y la santa.
Soy la esposa y el virginal….
Soy el estéril, y muchos son sus hijos….
Soy el silencio que es incomprensible….
Soy la elocución de mi nombre.

¿Por qué eran estos textos gnósticos enterrados y por qué han seguido siendo virtualmente desconocidos por casi 2.000 años?

Su supresión como documentos prohibidos, y su entierro en el acantilado en la biblioteca de Nag Hammadi, resulta como parte de una lucha crítica en la formación del cristianismo temprano. Los textos de Nag Hammadi y otros que circularon al principio de la era cristiana, fueron denunciados como herejes por los cristianos ortodoxos en el medio del segundo siglo.

Hemos sabido que muchos seguidores tempranos de Cristo fueron condenados por otros cristianos como herejes, pero casi todo lo que sabíamos sobre estos documentos, vinieron de lo que escribieron sus opositores para atacarlos.

El Obispo Irenaeus, que supervisó la iglesia en Lyon, C. 180, escribió cinco volúmenes, titulados la destrucción y el derrocamiento del conocimiento falso supuesto, que comienzan con su promesa de disponer de las opiniones los que estuvieron enseñando herejía (evangelios gnósticos) para demostrar que es absurdo y contrario a la verdad con sus declaraciones: “Hago esto de modo que se pueda rechazar a todos esos quiénes están transmitiendo estos falsos “conocimientos” y para evitar tal abismo de la locura y de la blasfemia contra Cristo”.

Fuentes de Misterios y Revelaciones

1)I Ching, El libro de los Cambios.

Traducción e Interpretacion de Richard Wilheim del Chino al alemán. Traducido al inglés por la Dra. Helena Jacobi de Hoffman. 2da. Edición corregida y aumentada. 1976. Editorial Cuatro Vientos, Lo Bernechea, Santiago 10, Chile.

2) Enciclopedia Cunningham de la Magia de los cristales, las gemas y los metales.

Autor: Scott Cunnigham. Traducido al castellano por Alejandra Vassallo. 1992, Editorial Mirach, S.A. Madrid, España.

3) El Evangelio de Judas.

Edición Especial de National Geographic Society en español. Editorial Televisa, S.A. 2006.

3) La Santa Biblia.

Versión castellana deL Ilmo. Sr. Félix Torres Amat. Con introducciones y revisión de la Revista católica de El Paso, Texas. Editorial “Revista Católica”, El Paso, Texas, EE.UU. 1939.

4) La Kabbalah. Filosofía esotérica de la Humanidad

Autor: Rafael Alvisa. Edición en Castellano. Editorial Kier S.A. Buenos Aires, Argentina.

5) El Evangelio perdido

http://www.nationalgeographic.com/lostgospel/index.html

El Décimotercer Espíritu VII

El beso de Judas

Judas pregunta por el destino de Adán y de la Humanidad

 

Dijo Judas a Jesús: “¿Cuánto tiempo puede vivir el ser humano?”.

Jesús dijo: “Por qué te sorprendes de eso, de que Adán, con su descendencia, viviera toda su vida en el lugar que se le dió como reino, en larga vida con su señor?”.

Dijo Judas a Jesús: “Muere el espíritu humano?”.

Dijo Jesús: “Por eso es por lo que Dios ordenó a Miguel entregar a los hombres sus espíritus en préstamo, de manera que pudieran rendir culto, pero el gran Uno ordenó a Gabriel dar a la gran estirpe espíritus que no estuvieran sujetos a señor alguno, es decir: el espíritu y el alma. En consecuencia, el resto de las almas (-falta una línea-)”.

Interpretación: Fuera del Reino Divino de Barbelo, posiblemente un Eón dió orígen a entidades divinas que son llamados por Jesús: El, Nebro y Saclas. Ellos se encargaron de generar otras entidades angélicas o espirituales que a su vez crearon criaturas, podríamos suponer a imagen y semejanza de dichas entidades angélicas o menores. Es decir, podríamos argumentar que la forma del ángel o elemento espiritual que creó a los delfines tiene esa forma si se pudiera percibir su presencia en este “plano material”.

Podría ser esa la explicación de que en tan distintas y remotas regiones del mundo se hayan adorado muchos dioses con formas y figuras de animales: El diós Mono de la India, Quetzalcoatl la serpiente emplumada de los aztecas, Apis el Toro sagrado de los egipcios, Thot el ibis sagrada del Nilo, Anubis, el chacal, etc. ¿Los antiguos perrcibieron acaso la presencia de estos espíritus? ¿Acaso el hombre, en sus épocas tempranas resultó ser mucho más perceptivo? ¿Lo que llamamos percepción extrasensorial o comunicacion con el más allá, era acaso un poder inherente al ser humano en ese período remoto de su existencia? Quizá llegaron a observarlos seguramente en las cuevas de Altamira, donde los reprodujeron en las paredes, o en la tumbas y lugares sagrados de todo el mundo, como lo demuestran los descubrimientos arqueológicos.

Los demonios que se encuentran en el infierno de los egipcios tienen todos formas de animales. Para salir de allí es necesario saberlos nombrar. Como podemos ver, también hay que acceder a algún tipo de conocimiento para obtener la salvación en el caso de la religión egipcia, no solo en la Gnóstica. Y si observamos el fresco original del Juicio de Osiris, veremos que es mucho lo que haría falta aprender. Y ni hablar de las tradiciones nórdicas europeas sobre las hadas, gnomos, duendes, sirenas y espectros del aire, que a veces se cruzan con los humanos . . .

 

 

 

Jesús habla de la aniquilación de los impíos con Judas y otros

 

“(…) luz (faltan casi dos líneas) alrededor (…) sea (…) espíritu que está en vosotros habita esta carne entre las generaciones de ángeles. Pero Dios hizo que el conocimiento fuera otorgado a Adán y a los que con él estaban, de manera que los señores del caos y del mundo inferior no pudieran ejercer su poder sobre ellos.”

Judas dijo a Jesús: “Entonces, ¿qué harán esas estirpes?”.

Jesús dijo: “En verdad os digo que para todos ellos las estrellas traerán el fin. Cuando Saclas consuma el tiempo que le fue asignado, la primera estrella de las estirpes se manifestará con ellas y ellas terminarán aquello que habían dicho que harían. Entonces fornicarán en mi nombre y matarán a sus niños y luego (…) y -falatan seis líneas y media) mi nombre, y él luego (…) tu estrella sobre el décimotercer eón”.

Después, jesús rió.

Judas dijo: “Maestro, ¿por qué te ríes de nosotros?”.

Jesús respondió y dijo: “No me río de vosotros sino del error de las estrellas, porque esas seis estrellas vagan con esos cinco combatientes y todos ellos serán destruídos junto con sus criaturas”.

Interpretación: Jesús habla de Adán como la cabeza de una generación especial, a la cual se le ha otorgado “conocimiento”y es ese conocimiento lo que hace a esa generación invulnerable al poder de los señores del Caos o mundo inferior; al poder de esos ángeles que creáron Saclas y Nebro. Caos, Cosmos, mundo inferior, al parecer son la misma cosa para Jesús.

Saclas, el tonto creador de los humanos, no es eterno como el Padre Celestial. A Saclas, según, se le asignó un tiempo de acción. Pero lo consumirá y he ahí que empezarán a suceder cosas horribles y pecaminosas en el mundo. Infanticidio, asesinatos, vicios irrefrenables, bajas pasiones serán manifestadas o justificadas en nombre de Jesús.

En esta parte, pareciera que Cristo le hace una promesa a Judas. Como si le tuviera destinado un reino o un eón: el décimotercer eón, el que está bajo el poder de su estrella.

El error de las estrellas o lo que puede ser lo mismo: el error de los que se dirigen a un destino fatal. ¿Podría referirse Cristo a varios mundos o planetas o a varios universos? Las criaturas de nuestro mundo material, incluyéndonos a nosotros, la estirpe humana; la que no estuvo desde un principio, sinó que fue creada por deidades originadas fuera del Reino Celestial y Eterno; será destruída, ya no existirá.

 

 

 

Jesús habla de los que están bautizados y de la traición de Judas

 

Judas dijo a Jesús: “Mira, ¿qué harán los que han sido bautizados en tu nombre?”.

Jesús le dijo: “En verdad os digo: este bautismo (…) mi nombre -faltan nueve líneas- a mí. En verdad yo te digo, Judas, que aquellos que ofrecen sacrificios a Saclas (….) Dios -faltan tres líneas- todo lo que es malo.

“Pero tú los superarás a todos ellos, porque tú sacrificarás el cuerpo en que vivo.

 

Tu trompeta ya se ha alzado,

tu cólera se ha encendido,

tu estrella ha mostrado su fulgor

y tu corazón se ha (…).

 

“En verdad (…) tu último (…) se vuelve -faltan dos líneas- ya que será destruído. Y entonces la imágen de la gran estirpe de Adán será enaltecida, porque antes que el cielo la Tierra y los ángeles, esa estirpe, que viene del reino eterno, ya existía. Mira, ya se te ha dicho todo. Levanta tus ojos y mira la nube y la luz que hay en ella, y las estrellas que la rodean. La estrella que marca el camino es tu estrella”.

Judas alzó sus ojos y vió la nube luminosa, y entró en ella. Los que estaban en tierra oyeron una voz que salía de la nube y decía: (…) gran estirpe (…) imagen (…) -faltan cinco líneas- .

Interpretación: Judas, se preocupa por aquellos que accedieron a creer en Jesús, que fueron iniciados en el Espíritu por los discípulos. ¿Qué será de ellos? ¿No era el bautismo una promesa de salvación? En su respuesta, no del todo clara, porque justo allí el texto original ha sido deteriorado y no se pueden leer varias lineas, Jesús advierte a Judas sobre los sacerdotes quienes en representación del resto de las personas, ofrecen sacrificios, rinden culto a Saclas.

Seguidamente, Cristo anima a Judas con una metáfora vívida, para que cobre valor y coraje, le confirma una vez más la promesa de la eternidad. Jesús da por hecho que Judas sí entiende lo que los demás discípulos no entendieron nunca en su corazón. Cuando le dice: “Mira, te he dicho todo”, es una conminación a la acción. Judas tendrá que entregarlo y pronto; en lo que parecería a lo largo de los siglos de la Historia como una traición, para cumplir con lo que requería la Profecía hecha por Cristo tantas veces: “Uno de ustedes me traicionará”. En este texto es Cristo quien empuja a Judas a actuar, a liberarlo de su cuerpo, solo con eso, la superioridad de Judas y su destino glorioso, su entrada al Reino Divino estaría asegurada.

Judas, mirando al cielo, se transfigura, para asombro de los que allí estaban. Y también fue envuelto, como está descrito en los Evangelios tradicionales, por una nube de luz que “habló de la estirpe”, ¿de la estirpe Santa a la que desde ya pertenecía o siempre perteneció, Judas?

 

Conclusión: Judas traiciona a Jesús

 

(…) Sus altos sacerdotes murmuraban porque El se había ido a la habitación de invitados para su plegaria. Pero algunos escribas estaban allí vigilando atentamente para poder prenderlo durante la oración, pues estaban preocupados por la gente porque todos lo veían como a un profeta.

Se acercaron a Judas y le dijeron: “¿Qué haces aquí? Tu eres un discípulo de Jesús”.

Judas les respondió como ellos querían. Y él recibió algun dinero y les entregó a su maestro.

 

Fin aparente del Evangelio de Judas

Interpretación: Los sacerdotes hebreos vigilan a Jesús. No pueden perdonarle que haya atraído tanta gente con su palabra. Los escribas del Templo, perderían el respeto, ya posiblemente no serían tomados en cuenta por las autoridades del Imperio Romano como representantes del pueblo judío, ya no tendrían más poder.

Se extrañan de ver al Iscariote, porque le reconocen quizá dentro del Templo o en sus adyacencias. Judas había ido a cumplir con lo pactado. Les dijo donde estaba Jesús. Y lo entregó, aceptando algún dinero a cambio. Esto es lo que constituye el llamado “misterio de la Traición”y es narrado de manera distinta por los cuatro Evangelistas tradicionalmente aceptados o “Canónicos”, como tambien se les conoce.

Mateo, escenifica la entrega de Jesús en el Huerto de Getsemaní e incluye una multitud de gente armada encabezada por Judas y enviada por los sacerdotes. El evangelista llama traidor a Judas e infiere que el beso que le da a su Maestro es una seña para prenderle: “Aquel a quien yo besare, ese es; y aseguradle”. Jesús sale al encuentro de Judas, llamándole “amigo”y acepta ser detenido sin chistar. Antes bien, le recuerda a uno de los que estaban con él, que si quisiera, podría disponer de legiones de ángeles para su defensa. Pero el cumplimiento de la  profecía  de las Escrituras convenía a los fines de Jesús: El quería morir y desprenderse al fin de la misión reveladora de liberación espiritual y con ello de este plano universal lleno de errores, creado por seres insensatos y crueles.

Es Mateo el que cuenta que durante la cena Pascual, la última que celebrarían en vida con  su Maestro, los discípulos preguntan acerca de quién será el traidor. Jesús responde que aquel que mete la mano con él en el plato para mojar el pan, ese será. Judas pregunta, según San Matteo, ¿Seré yo Maestro? Y Jesús le dice: “Tú eres”.

San Juán en cambio, hace énfasis en que Cristo le confió secretamente, a él, durante la cena una señal para quien había de traicionarlo: El mismo le “daría” pan mojado en vino. Y así fué, San Juán presenció cuando el mismo Cristo acercó el húmedo bocado a Judas e inmediátamente después de aquella acción, el discípulo fue poseído, por un espíritu, recordemos que la palabra “demonio” era utilizada para nombrar aquellos entes desconocidos pero espirituales al fin, del cual no se conociera su naturaleza o procedencia. Fue acaso ese pan mojado, esa hostia consagrada la que infundió a  Judas el valor necesario para llevar a cabo su misión. ¿Es esa la clave para entender el “misterio de la traición”, “la extinción de todas las cosas”?

El Décimotercer Espíritu II

El Códice TchacosLiteratura Evangélica

 

Durante los primeros siglos de la era cristiana, se escribieron muchos relatos sobre la vida y muerte de Jesús. Sin embargo, solo se han difundido ampliamente 4 de todas estas versiones biográficas también llamadas Evangelios, sobre el mismo personaje: Cristo.

 

Estos 4 Evangelios fueron escritos, según la tradición Católica por 4 de los apóstoles de Jesucristo. Marcos, Mateo, Lucas y Juan fueron, según su estilo literario, y los pareceres de quienes tenían a su cargo, enlistar, autorizar, editar, traducir y publicar los libros del Nuevo Testamento, los autores del mismo. Realmente, no se sabe a ciencia cierta si fueron estos apóstoles sus verdaderos autores, solo se presume, solo se determinó así, hace mucho, mucho tiempo, por quien creyó tener toda la verdad y nada más que la verdad en sus manos.

 

El Evangelio más antiguo es el de Marcos, fechado en el año 60 dC. Entre los siglos IV y V, fecha aproximada de aceptación y reconocimiento de los estos 4 Evangelios, la literatura evangélica se redacta en dos versiones: Una en latín y otra en griego

 

Durante este largo proceso de selección, fueron reconocidos y hasta traducidos, algunos de los muchos relatos, que sobre la vida de Jesús, circulaban por todo el Oriente Medio.

 

Estos Evangelios son a saber: Evangelio de Tomás, Evangelio de María Magdalena, Evangelio de Felipe, Evangelio de Judas. Entre otros evangelios menos conocidos, están el Libro del Salvador, El Evangelio de la Verdad, Libro Secreto de San Juán.

 

Se cree que el Evangelio de Judas fue escrito hacia el año 150 dC junto con el Evangelio de la Verdad y el Libro Secreto de Juan (Gnóstico).

 

Hacia el año 180 dC, Ireneo Obispo de Lyon condena por primera vez las enseñanzas gnósticas y califica al Evangelio de Judas como herético, como una historia ficticia. En esta fecha está datada la copia sobreviviente del Evangelio de Judas.

 

En 375 dC, despues de que San Atanasio de Alejandría hubo enlistado los 27 libros del Nuevo Testamento, Epifanio, Obispo de turno, condena de nuevo al Evangelio de Judas a no ser tomado en cuenta para ningún proceso de divulgación.

 

Entre 1844 y 1859 el Códice Sinaítico es hallado en el Sinaí. Este Códice contiene la versión más reciente del Nuevo Testamento.

 

En 1886 es hallado el Evangelio de Pedro.

En 1896 encuentran el Evangelio de María Magdalena

En 1945 descubren en Egipto la Biblioteca Hag Hammadi constituída por 52 textos gnósticos.

 

En 1947 hallan los Rollos del Mar Muerto. en Israel.

En 1970, el Códice de Tchacos con el Evangelio de Judas es desenterrado en Egipto.

En 1990 Se traduce el Evangelio del Salvador, a partir de un fragmento hallado en Egipto

2001: El Evangelio de Judas es restaurado en gran parte y traducido al inglés.

2006: El Evangelio de Judas es publicado por la National Geographic en Abril.

 

¿Cómo y cuándo se conformó el Nuevo Testamento?

La formación del cánon neotestamentario estuvo supeditada a dos grandes herejías de la época: El Marcionismo y el Montanismo.

El Marcionismo reducía el número de Libros autorizados al de Lucas y a 10 cartas Paulinas, mientras que el Montanismo incluía, en cambio, textos propios con nuevas revelaciones.

A pesar de esto, en 451 dC. se dió a conocer una lista oficial de Libros del Nuevo Testamento: 4 Evangelios, 7 Cartas Apostólicas o Epístolas, 14 Cartas Paulinas, Hechos de los Apóstoles y el Apocalipsis de San Juan. Estas versiones fueron traducidas en griego y latín por diferentes transcriptores:

Para Griego: San Atanasio, San Gregorio de Niza, San Basilio, San Gregorio de Nizianzo, San Juan Crisóstomo.

Para latín: San Cipriano Obispo de Cartago, San Ambrosio, San Agustín de Hipona, San Jerónimo y San Hilario.

Según el Concilio de Nicea, entre los siglos IV y V, esta compilación es la Versión Oficial adoptada desde entónces por la Iglesia.

La Vulgata

San Jerónimo tradujo al latín el Antiguo y Nuevo Testamentos. Esta traducción literaria es conocida como la Vulgata y fue declarada como la versión auténtica y autorizada de las Sagradas Escrituras, según la Iglesia Católica.

En 1592, es publicada la Vulgata Sixto-Clementina, la cual presenta variantes con la anterior por uno que otro libro eliminado o aumentado.

Actualmente, existen muchas y muy diferentes versiones de la Biblia. La “Revised English Bible”, contiene 14 libros más que la de la versión oficial y la “New Revised Standard Version”, muestra 17 apartados literarios excluídos de la compilación autorizada.

Los Gnósticos

Se tienen noticias de estos grupos gnósticos, es decir, de los poseedores del Conocimiento para la Salvación, principalmente por los escritos del propio Ireneo de Lyon quien los veía como una amenaza para la Doctrina religiosa estatutaria.

Para los gnósticos, una persona no se salva por la Fe en Cristo, sino por el conocimiento de la verdad acerca del mundo en que vivimos, acerca de quien es el verdadero Dios y acerca de quienes somos nosotros mismos. Es un reto al Autoconocimiento.

Para la mayoría de ellos, este mundo material no es nuestra casa. Vivimos aprisionados en nuestros cuerpos de carne y necesitamos saber (para saber hay que aprender) el modo de escapar. Aquellos gnósticos que son cristianos, (hay quienes no lo son) creen que Cristo vino a revelarnos ese conocimiento secreto desde los cielos. Es esa verdad la que nos puede hacer libres.

Para los gnósticos, nuestro mundo no es la maravillosa creación de un Diós único y verdadero. ¿Cómo podría alguien al ver este mundo, decir que es maravilloso, cuando lo que nos rodea es desastre, terremotos, inundaciones, desolación, guerras, enfermedades? Por eso declaran que el mundo no es bueno, es un desastre cósmico y solo habrá salvación para aquellos que aprendan como escapar de él y de sus trampas materiales.