Misterios y Revelaciones

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Una profesora, primera mujer ordenada sacerdote en Italia

“He abierto un camino”. Con estas palabras mostró ayer su satisfacción Maria Vittoria Longhitano después de una ceremonia de dos horas, celebrada en la Iglesia anglicana All Saints de Roma. Durante la misma se convirtió en la primera mujer italiana sacerdote de la Iglesia vetero-católica, una confesión cristiana que se separó del catolicismo en el siglo XIX.

Longhitano, una profesora siciliana de 35 años, casada, celebrará hoy su primera misa en la iglesia Jesús de Nazaret de Milán, donde a partir de ahora ejercerá su ministerio sacerdotal. “Ha sido un acto de valentía que rompe esquemas milenarios”, destacó el sacerdote vetero-católico que ofició el acto, Fritz-Rene Muller, en clara referencia a la Iglesia católica que, pese la crisis de vocaciones, se opone a que las mujeres tengan acceso al sacerdocio.

“Ha sido un recorrido de emoción y miedo”, reconoció Longhitano. “Sin las mujeres, el catolicismo, que quiere decir universalidad, queda mutilado”, apostilló. Sin embargo, también aseguró que mantiene una “buena relación” con el cardenal católico, así como arzobispo de Milán, Luigi Tettamanzi.

Fuente

La primera sacerdotisa de Roma

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Vallejo critica a Iglesia por desdén a animale

El escritor mexicano, Fernando Vallejo, aseguró para ELUNIVERSAL que asistirá a la marcha del 22 de mayo en el Distrito Federal por los derechos de los animales.

Autor de “La Virgen de los Sicarios”, “La puta de Babilonia” y “El desbarrancadero”, por la cual ganó el Premio Rómulo Gallegos en 2003, escribió lo siguiente para los lectores de Crónicas Animales.

¿Cómo ve la situación de los animales en México?
–El mismo desastre que en todas partes. El conjunto de la humanidad no respeta ni quiere a los animales: ni aquí, ni en España, ni en Japón, ni en Suecia… Y cuando digo animales me refiero a los de sistema nervioso complejo y muy en especial a los que el hombre domesticó, como son los perros, los caballos, los cerdos, las vacas… Que sienten el hambre, la sed, el dolor, el miedo, como nosotros, y que tenemos que empezar a ver como nuestro prójimo, nuestro otro prójimo distinto a los demás hombres.

Nuestra sociedad, presidida en Latinoamérica por la Iglesia católica, nos pone desde que nacemos una venda moral en los ojos que nos impide verlos como tales.

¿Por qué no se impulsa desde la Iglesia el respeto a los animales?
–Porque Cristo no los vio. No hay una sola palabra suya de amor por los animales en los Evangelios. ¿Qué podemos esperar del Papa, de los obispos, de los curas, si al fundador de su religión no le dio el alma para verlos? “Serpientes, raza de víboras”, insulta Cristo a los fariseos. Y de Herodes dice: “Id y decidle a ese zorro que yo predico y hago milagros”. ¡El Hijo de Dios insultando con nombres de animales como cualquier Fidel Castro!

¿Algún animal le ha dado una lección en su vida?
–Los perros. De amor y de lealtad. Y yo también los amo y nunca los he de traicionar.

¿Piensa asistir a la marcha que se va a realizar el sábado a las 11 de la mañana saliendo del Ángel en la ciudad de México?
–Sí, allí estaré.

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Jesucristo: Un revolucionario

A más de dos mil años de tradición cristiana, uno de los acontecimientos más celosamente guardados por la Iglesia Católica, es el contenido, la traducción y la interpretación de uno de los más impresionantes hallazgos del siglo XX: Los rollos del Mar Muerto.

En 1947 un grupo de niños encontró una serie de pergaminos conservados con una sustancia que los protegía de la corrosión, depositadas dentro de vasijas que se hallaban escondidas en las cuevas de las formaciones rocosas, que se alzan en las inmediaciones del Mar Muerto en Palestina (actual territorio de Israel) Los citados rollos están escritos en lenguas y dialectos de los antiguos tiempos entre el siglo II A.C. y el I D.C.

Es decir contemporáneos con la vida pasión y muerte de Cristo. No es un secreto, incluso la Iglesia jamás lo ha negado, que los propios Evangelios del Nuevo Testamento se escribieron muchos años después de la muerte de Cristo.

Por lo que los manuscritos del Mar Muerto, pasan a tener capital importancia por tratarse de los únicos documentos escritos contemporáneamente a los hechos de la vida de Jesús y los tiempos inmediatos anteriores y posteriores a su muerte, durante la ocupación romana en Palestina.

Luego de pasar a varias manos de mercaderes, los importantes documentos, llegaron al poder de prelados y especialistas en teología y estudios bíblicos, no sólo de la Iglesia Católica sino de las autoridades religiosas judías. Una Comisión Internacional controlada por el Vaticano, a través de la Biblioteca de estudios bíblicos de Jerusalem procedió a estudiarlos y recién en 1991 (casi 50 años después) pudieron ser estudiados por otros investigadores según sostienen quienes cuestionan a la citada Comisión, ya que según estos, estuvieron secuestrados desde su descubrimiento entre 1947 y 1953

Lo novedoso no es que hayan existido teorías alternativas al dogma cristiano, religiones que contradigan sus postulados o principios. De hecho en materia de historia de las religiones y de la propia cristiandad, se acumulan veinte centurias de controversias, cismas, enfrentamientos y evolución doctrinaria.

Lo auténticamente explosivo, según estudiosos del tema, radicaría en que los manuscritos, de indudable valor histórico y religioso, fueron escritos en tiempo del mismísimo Jesús, y echarían por tierra con mucho de lo que hasta hoy la Iglesia Católica y la Cristiandad sostuvo como absoluta verdad.

LA HISTORIA OFICIAL y los manuscritos del Mar Muerto

Dos polémicas habrían dado comienzo con la aparición de los rollos: La existencia de un Cristo histórico, por un lado y por otro lado La verdadera actividad y pensamiento de Jesús: ¿Fue Jesucristo un guerrillero?

Según la obra “Bloodline of de Holly Grail” (El Linaje del Santo Grial), de Lawrence Gardner y Bárbara Thie-ring (traducción del sitio), las sucesivas traducciones y correcciones que la Iglesia efectuó a los evangelios en los primeros tiempos de la Iglesia, modificaron textos y recopilaciones de relatos transmitidos en forma oral, y escritos por personas que no fueron protagonistas ni contemporáneos de los hechos sagrados que hoy la tradición venera. Así lo expresa el texto que reproducimos a continuación de la obra citada cuyo subtítulo es más que elocuente:

La Vida de Jesús de Acuerdo a los Rollos del Mar Muerto

Existe mucha gente que ha sospechado del cristianismo, pero muy poca ha sido lo suficientemente curiosa para ahondar en la historia real de esta religión, que en realidad no es otra cosa que una adquisición accionaria estratégica que Roma utilizó como una herramienta de control. Casi todos saben que la Biblia ha sido editada a través de los siglos, pero pocos conocen exactamente lo que le ha sido quitado o agregado.

Luego de la revuelta judía en Jerusalén durante el primer siglo después de Cristo, los guerreros romanos habían destruido todos los documentos relacionados con el legado Davidiano de la familia de Jesús…

Sin embargo, la destrucción distaba mucho de ser total, siendo retenidos documentos relevantes por los herederos de Jesús, quienes llevaron la herencia Mesiánica desde el Cercano Oriente hacia Occidente. Como lo confirmara la Historia eclesiástica de Eusebio (el Obispo de Caesara del siglo 4to.), estos herederos fueron llamados los “Desposyni”.

De ellos era el legado de la Casa Real de Judah, un linaje dinástico que aún hoy existe. A través de los siglos, una conspiración continua de la Iglesia y el gobierno, ha prevalecido en contra de la herencia Mesiánica. Esta conspiración se agudizó cuando la Roma imperial desvió el curso de la Cristiandad hacia un ideal alternativo, situación que ha continuado hasta nuestros días.

Cuando los israelitas regresaron desde Babilonia a Jerusalén, los primeros cinco libros de Moisés fueron compaginados dentro de la Torá. El resto del Antiguo Testamento fue, sin embargo, mantenido en forma separada. Por varios siglos, éste fue considerado con varios grados de veneración y recelo pero, con el tiempo, los libros de los Profetas llegaron a ser especialmente significantes para estabilizar el patrimonio judío.

La principal razón que daba lugar a la vacilación fue que, aunque los judíos entendían ser los elegidos de Dios, Jehová no los había tratado muy amablemente. Este era para ellos su señor tribal todopoderoso, y le había prometido al patriarca Abraham exaltar su raza por sobre las otras. Y aun así, con todo eso, ellos sólo habían enfrentado guerras, hambruna, deportación y cautiverio.

Para contrarrestar el creciente desencantamiento de la nación, los Libros de los Profetas reforzaron la promesa de Jehová anunciando la llegada del mesías, un rey ungido o un sacerdote quien serviría al pueblo conduciéndolo hacia la salvación.

La profecía fue suficiente para asegurar la reconstrucción del Templo de Salomón y el Muro de Jerusalén, pero no apareció ningún salvador. El Antiguo Testamento concluye en este punto en el siglo IV A.C. Entretanto, el linaje de David continuaba aunque no reinaba en forma activa. Entonces, la historia soberana comenzó cuando el heredero revolucionario de Judá pasó audazmente a dominio público. El era Jesús, el Rey de jure de Jerusalem.

El alzamiento del año 168 A.E.C. en el cual la casta sacerdotal de Hasmonaem Macabeos adquirió importancia, fue provocado en buena parte por la acción del Rey Antiochus IV Epifanio, de Siria, quien le había impuesto a la comunidad judía un sistema de veneración griega.

Más tarde, los macabeos volvieron a consagrar el Templo pero, así como los judíos fueron exitosos contra Antiochus, el daño social interno había sido hecho, pues había sido necesario luchar durante el Sabat.

Un núcleo de devotos judíos ultra-estrictos conocidos como los Hasidim (los pios) se opusieron vehementemente a esto y cuando la triunfante Casa de los Macabeos tomó control y estableció su propio Rey y Sumo Sacerdote en Jerusalén; los Hasidim no sólo anunciaron su oposición, sino que marcharon en masa fuera de la ciudad con el fin de establecer su propia comunidad, una comunidad pura en las cercanías del Desierto de Qumran. Las obras de construcción comenzaron alrededor del año 130 A.C.

Fuente: “La Dinastía del Santo Grial”

Es precisamente en Qumran donde se escribieron los manuscritos hoy conocidos como los rollos del Mar Muerto, cuyas revelaciones según algunos estudiosos, cuestionarían principios dogmáticos de la Iglesia Católica y el cristianismo.

Razón por la cual el Vaticano según autores no vinculados a la investigación confesional, habría prohibido el libre acceso a sus contenidos para ser estudiados e interpretados por científicos y académicos que no estén bajo el control de la Iglesia.

Eduardo Del Río, un investigador que publicó un trabajo de investigación, bajo el título “Cristo de Carne y hueso”, es la fuente en la que se basa una polémica establecida a partir del año 2000, con motivo del segundo milenio del cristianismo donde en un Foro de Discusión académica que circuló por la red se vuelve a debatir sobre los dogmas de la Iglesia y la verdadera historia a través de la interpretación y citas sobre documentos, entre otros los manuscritos del Mar muerto, y los rollos escritos por la secta de los esenios de Qumran.

¿FUE JESUCRISTO UN  GUERRILLERO?

Otra cuestión que ha sacado a la luz la Historia y puesto más en duda el Nuevo Testamento, es el hecho de que los romanos sólo crucificaban a delincuentes políticos. Desde la época del nacimiento de Jesús, hasta la destrucción final de Jerusalem, hubo docenas de levantamientos contra los romanos. Todos los jefes de esos levantamientos eran llamados “Cristos” por sus secuaces, y todos acabaron crucificados por los romanos.

“Cristo” es la palabra griega que corresponde a la hebrea “mesías”: “el que viene a salvar”. Por ello y otros puntos, ha crecido en los últimos años la certeza de que Jesús fue en realidad un rebelde, un guerrillero que se levantó contra la dominación romana, y que los primeros cristianos, para no sufrir persecuciones, como “subversivos” contra Roma, crearon la leyenda de la personalidad “divina” y no-violenta de Jesús, nombrándolo “mesías”.

No hay que olvidar que el Evangelio fue escrito en ROMA, cuando la persecución contra los hebreos era peor y que los apóstoles salieron huyendo de Israel por cuestiones POLÍTICAS (todos murieron ejecutados por andar alborotando gente).

Un teólogo suizo, Oscar Cullman, acaba de publicar (1972 aprox.) “Jesús y los revolucionarios”, donde demuestra que Jesús era miembro de los zelotas, un partido político ultra-nacionalista que luchaba por la independencia judía.

Esta teoría ha venido siendo corroborada por los fabulosos descubrimientos de los “Rollos del Mar Muerto” a partir de 1947. Se trata de cientos de pergaminos que se hallaban escondidos en cuevas, todos escritos entre los siglos II antes de Cristo y I después de Cristo. Es decir, son de la época más interesante en relación a la Historia de Cristo.

Tanto los rabinos como los jesuitas encargados de traducirlos han sido acusados de demorar la publicación de esos rollos. La razón de la demora es que su contenido es explosivo. Del examen de algunos manuscritos se desprende un cambio radical: que Cristo SÍ era un guerrillero.

O mejor dicho, un revolucionario

O mejor dicho, un revolucionario

La mayoría de los rollos hablan de un personaje histórico, jefe gnóstico que se alzó contra los romanos, fue martirizado y crucificado, y que luego se apareció a sus fieles. Las ideas y frases de ese “Maestro de justicia” coinciden casi por completo con las palabras de Jesucristo.

Aunque en los manuscritos ya conocidos no se menciona a Jesús, sí se habla de un grupo de “nazarenos” y de un tal judas de Gamala, llamado “El galileo”, que operó contra los romanos por el siglo 1 D.C. y que murió crucificado.

Al margen de los Rollos del Mar Muerto los expertos han descubierto que, en las primeras ediciones del Evangelio, a San Pedro se le menciona siempre como “Simón el Zelota”. Esa denominación desapareció en las ediciones posteriores hechas por Roma.

La inquietud en el Vaticano es muy grande por lo que significaban los Rollos del Mar Muerto y el Papa ha ordenado (1972 aprox.) silencio absoluto sobre los manuscritos que están en sus manos. Por fortuna, gran parte de los Rollos quedaron en manos de científicos judíos y no católicos, y su pronta traducción y publicación dirá mucho sobre el verdadero Cristo.
Fuente: Del Río, Eduardo. RIUS. Cristo de Carne y Hueso. Editorial Posada. México. 1972.pp.63-66.

Los famosos rollos o manuscritos del Mar Muerto analizados, por otra parte, por muchos estudiosos que han tomado la tarea como una investigación científica, desechando preconceptos impuestos por dogma religioso alguno, lejos de perjudicar a la imagen histórica o del Jesús histórico, para ser más precisos, hacen mucho más interesante su prédica cuando se corrobora que su mensaje hacia los gentiles, contradiciendo a la ortodoxia farisea de la época, es una estrategia que amplía la base de sustentación para la lucha contra la dominación romana. A este punto se refiere concretamente “La dinastía del Santo Grial” cuando refiere:

Simon Mago (o Zebedee) era la cabeza de los Magos Manasseh occidentales, una casta de filósofos samaritanos que apoyaban la legitimidad de Jesús. Simón fue un empedernido defensor de la guerra contra Roma. Como Apóstol de Jesús, fue el más prominente en términos de status social. También fue un entusiasta comandante zelote, a menudo llamado Simon Zelote.

Los Zelotes eran guerreros que militaban por la libertad de la zona y empecinados en vengarse de los romanos. Para las autoridades romanas, sin embargo, los Zelotes eran simplemente lestai (bandidos).

Otro líder nacionalista de clase alta y de renombre fue Judas, jefe de los Escribas. Los Manuscritos del Mar Muerto fueron creados bajo su tutela y de la de su predecesor, Judas de Galilea, fundador del movimiento Zelote.

El Apóstol Judas fue la cabeza tribal de la Manasseh oriental y caudillo de Qumran. Los romanos tenían un sobrenombre para él: Judas Sicarius (una sica era una daga curvada para ser aun más letal). La forma griega de este sobrenombre era Sicariote, la cual pasó a ser, previa corrupción, “Iscariote”. Judas era segundo en grado de superiores con respecto a Simón.

Esta revelaciones en lo que respecta a las interpretaciones que deben tener en cuenta la modificación de determinados vocablos cuando son traducidos o transmitidos en forma de tradición oral a una o más lenguas, de culturas a veces, muy diferentes, no revelan sino la importancia de los documentos escritos en Qumran y hallados  en las inmediaciones del Mar Muerto.

Uno de los detalles que más llaman la atención es que, para muchos investigadores, la Iglesia debería destacar a los manuscritos como sagrados, en tanto y en cuanto narran la historia en los que fueron los tiempos y los escenarios reales de la fundación de la cristiandad.

Entre las obras citadas el análisis más minucioso y profundo sobre los rollos del Mar Muerto lo constituyen la citada “Bloodline of de Holy Grail” (El Linaje del Santo Grial), y la obra deMichael BAIGENT y Richard LEIGH, El Escándalo de los Rollos del Mar Muerto.

Las Revelaciones que hacen temblar al Vaticano. Colección “Enigmas del Cristianismo”, ed. Martínez Roca, 1992.

Ambas aportan revelaciones que producirían un cambio revolucionario en el dogma hasta hoy sostenido y es justamente la citada en este informe en el primer párrafo, la que traduce una serie de vocablos que dan a la historia bíblica un cambio esencial en cuanto a lo que se ha enseñado por siglos respecto del origen dinástico de Jesús, su vida, su lucha y sus enseñanzas. (En la revista Calabazas, una publicación literaria que comenzará a publicarse el mes entrante se reproducirá el total de la trascripción para una mayor comprensión de los argumentos científicos de la obra).

La Polémica por demás extensa continúa con los avatares de la comisión de estudio, controlada por el Vaticano, que hasta hoy sigue manteniendo un misterioso silencio sobre los rollos del Mar Muerto.

Los Reyes Magos sí existieron

Reyes Magos
En ocasiones algunos escépticos han usado la mención de los Magos de Oriente para mofarse de la Biblia y el recuento bíblico del nacimiento de Jesús alegando que los Magos no existieron y que sólo fueron fruto de la imaginación vívida de los escritores de los libros bíblicos en los que se mencionan. Pero… Los Magos de Oriente no son personajes creados por siglos de tradición cristiana. Su existencia, además de quedar bien testimoniada en el Evangelio, ahora es documentada por los descubrimientos arqueológicos.

Esta curiosa y extraordinaria revelación se encuentra contenida en una tablilla, en la que se han acuñado caracteres cuneiformes. Se trata de un auténtico documento astronómico y astrológico (entonces las dos disciplinas eran hermanas gemelas) que revela la existencia de una conjunción de Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis en el año 7 antes de Cristo.

Los Evangelios enmarcan el nacimiento de Jesús en tiempos del censo del imperio ordenado por César Augusto, cuando Quirino era gobernador de Siria, y en los últimos años del rey Herodes, quien falleció el mes de marzo del año 4 a.C. Para los historiadores, Jesús nació unos siete años antes del año «0». El evangelista Mateo (2, 2) pone en relación el evento de Belén con la aparición de una estrella particularmente luminosa en el cielo de Palestina. Y es precisamente en este momento en el que la tablilla de arcilla ofrece un testimonio particular.

Existen muchas hipótesis sobre la estrella que vieron los magos (“magoi” en griego era la palabra con que se denominaba a la casta de sacerdotes persas y babilonios que se dedicaban al estudio de la astronomía y de la astrología) y que les llevó a afrontar un viaje de unos mil kilómetros con el objetivo de rendir homenaje a un recién nacido.

El 17 de diciembre de 1603, Johannes Kepler, astrónomo y matemático de la corte del emperador Rodolfo II de Habsburgo, al observar con un modesto telescopio desde el castillo de Praga el acercamiento de Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis, se preguntó por primera vez si el Evangelio no se refería precisamente a ese mismo fenómeno. Hizo concienzudos cálculos hasta descubrir que una conjunción de este tipo tuvo lugar en el año 7 a.C. Recordó también que el famoso rabino y escritor Isaac Abravanel (1437-1508) había hablado de un influjo extraordinario atribuido por los astrólogos hebreos a aquel fenómeno: el Mesías tenía que aparecer durante una conjunción de Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis. Kepler habló en sus libros de su descubrimiento, pero la hipótesis cayó en el olvido perdida entre su inmenso legado astronómico.

Faltaba una demostración científica clara. Llegó en 1925, cuando el erudito alemán P. Schnabel descifró anotaciones neobabilonias de escritura cuneiforme acuñadas en una tabla encontrada entre las ruinas de un antiguo templo del sol, en la escuela de astrología de Sippar, antigua ciudad que se encontraba en la confluencia del Tigris y el Éufrates, a unos cien kilómetros al norte de Babilonia. La tablilla se encuentra ahora en el Museo estatal de Berlín.

Entre los numerosos datos de observación astronómica sobre los dos planetas, Schnabel encuentra en la tabla un dato sorprendente: la conjunción entre Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis tiene lugar en el año 7 a.C., en tres ocasiones, durante pocos meses: del 29 de mayo al 8 de junio; del 26 de septiembre al 6 de octubre; del 5 al 15 de diciembre. Además, según los cálculos matemáticos, esta triple conjunción se vio con gran claridad en la región del Mediterráneo.

Si este descubrimiento se identifica con la estrella de Navidad de la que habla el Evangelio de Mateo, el significado astrológico de las tres conjunciones hace sumamente verosímil la decisión de los Magos de emprender un largo viaje hasta Jerusalén para buscar al Mesías recién nacido. Según explica el prestigioso catedrático de fenomenología de la religión de la Pontificia Universidad Gregoriana, Giovanni Magnani, autor del libro «Jesús, constructor y maestro» («Gesú costruttore e maestro, Cittadella, Asís, 1997), «en la antigua astrología, Júpiter era considerado como la estrella del Príncipe del mundo y la constelación de Piscis como el signo del final de los tiempos. El planea Saturno era considerado en Oriente como la estrella de Palestina. Cuando Júpiter se encuentra con Saturno en la constelación de Piscis, significa que el Señor del final de los tiempos se aparecerá este año en Palestina. Con esta expectativa llegan los Magos a Jerusalén, según el Evangelio de Mateo 2,2». «¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle» preguntan los magos a los habitantes de Jerusalén y después a Herodes.

La triple conjunción de los dos planetas en la constelación de Piscis explica también la aparición y la desaparición de la estrella, dato confirmado por el Evangelio. La tercera conjunción de Júpiter y Saturno, unidos como si se tratara de un gran astro, tuvo lugar del 5 al 15 de diciembre. En el crepúsculo, la intensa luz podía verse al mirar hacia el Sur, de modo que los Magos de Oriente, al caminar de Jerusalén a Belén, la tenían en frente. La estrella parecía moverse, como explica el Evangelio, «delante de ellos» (Mt 2, 9).

En estos momentos, donde el descubrimiento de otro importantísimo artefacto arqueológico que prueba la existencia de personajes como José, el esposo de María, la madre de Jesús, además de uno de los hermanos carnales de Jesús – sí, nacido del vientre de María – esta reciente revelación sobre la realidad histórica de estos sucesos, nos deben hacer sentir a los Creyentes muy complacidos de que por fe hemos creído por tanto tiempo, pero ahora nuestra fe ha sido confirmada. ¡Gloria a Dios en lo alto!.  (Pastor Dawlin A. Ureña)

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Jesús fue esenio: Benedicto XVI

Benedicto XVI

Según el nuevo libro de Benedicto XVI, aunque no lo escribiera sólo el apóstol Juan, sí incluye sus recuerdos y testimonios junto a Jesús.

El teólogo Joseph Ratzinger está viendo como se vende su libro “Jesús de Nazareth” en librerías de todo el mundo. Hemos seleccionado unos fragmentos a modo de ejemplo de lo que se puede encontrar en él. Un tema que trata es ¿quién escribió el Evangelio de Juan? ¿Y las Cartas de Juan? ¿Son el mismo San Juan Apóstol y “Juan el Presbítero”? ¿Estuvo con Jesús el autor, cuenta cosas que “vio y toco”? Ratzinger explica lo que los últimos estudios están confirmando.

¿Quién es Juan? ¿Cuántos Juanes hay?

¿Quién es el autor de este Evangelio? ¿Cuál es su fiabilidad histórica?

Intentemos aproximarnos a la primera pregunta. El mismo Evangelio, en el relato de la pasión, hace una afirmación clara al respecto. Se cuenta que uno de los soldados le traspasó a Jesús el costado con una lanza «y al punto salió sangre y agua». Y después vienen unas palabras decisivas: «El que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero, y él sabe que dice verdad, para que también vosotros creáis» (Jn 19, 35).

El Evangelio afirma que se remonta a un testigo ocular, y está claro que este testigo ocular es precisamente aquel discípulo del que antes se cuenta que estaba junto a la cruz, el discípulo al que Jesús tanto quería (cf. 19, 26). En Jn 21, 24 se menciona nuevamente a este discípulo como autor del Evangelio. Su figura aparece además en Jn 13, 23; 20, 2-10; 21, 7 y tal vez también en/» 1, 35.40; 18, 15-16.

En el relato del lavatorio de los pies, estas afirmaciones sobre el origen externo del Evangelio se profundizan hasta convertirse en una alusión a su fuente interna. Allí se dice que, durante la Cena, este discípulo estaba sentado al lado de Jesús y, «apoyándose en el pecho de Jesús» (13, 25), preguntó quién era el traidor. Estas palabras están formuladas en un paralelismo intencionado con el final del Prólogo de Juan, donde se dice sobre Jesús: «A Dios nadie lo ha visto jamás: El Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer» (1, 18). Como Jesús, el Hijo, conoce el misterio del Padre porque descansa en su corazón, de la misma manera el evangelista, por decirlo así, adquiere también su conocimiento del corazón de Jesús, al apoyarse en su pecho.

Pero entonces ¿quién es este discípulo? El Evangelio nunca lo identifica directamente con el nombre. Confrontando la vocación de Pedro y la elección de los otros discípulos, el texto nos guía a la figura de Juan Zebedeo, pero no lo indica explícitamente. Es obvio que mantiene el secreto a propósito. Es cierto que el Apocalipsis menciona expresamente a Juan como su autor (cf. 1, 1.4), pero a pesar de la estrecha relación entre el Apocalipsis, el Evangelio y las Cartas, queda abierta la pregunta de si el autor es el mismo. […]

Desde Ireneo de Lyon (t c. 202), la tradición de la Iglesia reconoce unánimemente a Juan, el Zebedeo, como el discípulo predilecto y el autor del Evangelio. Esto se ajusta a los indicios de identificación del Evangelio que, en cualquier caso, remiten a un apóstol y compañero de camino de Jesús desde el bautismo en el Jordán hasta la Ultima Cena, la cruz y la resurrección. Ver noticia

La cuna de las Religiones: Egipto

Tarot egipcio

Los dos pilares de Occidente: la cultura griega y la Religión cristiana se han nutrido por más de quinientos años en el pasado de la Religión Egipcia. Pruebas de ello: las claras similitudes que siempre han existido en cuanto a creencias y leyendas: la concepción virginal de Mut y la Virgen María, la resurección de Osiris y la de Cristo, El Olimpo y la vida eterna, la omnipotencia de Zeus, la del Dios de Israel y la de Ra o Amón-Ra.

Según Sebastián Vásquez, editor-escritor y ponente al cierre del curso Egipto tierra de misterios, auspiciado por Milenium, refiere que la magia era muy importante para los antiguos egipcios porque para ellos significaba la posibilidad de contacto con la divinidad.

El escritor realizó una ponencia sobre los orígenes del Tarot egipcio y pretende demostrar que los íconos y/o símbolos presentes en la Baraja del Tarot representan antiguos dioses. Sin embargo, duda que los egipcios de aquella época utilizaran las cartas como oráculo y aduce que aparecieron en la Cuenca Mediterránea en la época Medieval.

Cartas como “La muerte”, cuya figura representa un chacal; “La Papisa” que emula a Isis; “El estudio”, en cuyo centro de halla pintado el dios Thot con figura de Ibis, etc., tienen en común la fuente primaria: la imaginería de los antiguos habitantes de Egipto.

Fuentes de Misterios y Revelaciones

1)I Ching, El libro de los Cambios.

Traducción e Interpretacion de Richard Wilheim del Chino al alemán. Traducido al inglés por la Dra. Helena Jacobi de Hoffman. 2da. Edición corregida y aumentada. 1976. Editorial Cuatro Vientos, Lo Bernechea, Santiago 10, Chile.

2) Enciclopedia Cunningham de la Magia de los cristales, las gemas y los metales.

Autor: Scott Cunnigham. Traducido al castellano por Alejandra Vassallo. 1992, Editorial Mirach, S.A. Madrid, España.

3) El Evangelio de Judas.

Edición Especial de National Geographic Society en español. Editorial Televisa, S.A. 2006.

3) La Santa Biblia.

Versión castellana deL Ilmo. Sr. Félix Torres Amat. Con introducciones y revisión de la Revista católica de El Paso, Texas. Editorial “Revista Católica”, El Paso, Texas, EE.UU. 1939.

4) La Kabbalah. Filosofía esotérica de la Humanidad

Autor: Rafael Alvisa. Edición en Castellano. Editorial Kier S.A. Buenos Aires, Argentina.

5) El Evangelio perdido

http://www.nationalgeographic.com/lostgospel/index.html